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Temer reconoce que destituyó a un presidente honesto.

Michel Temer concedió una entrevista en la madrugada del lunes al programa Poder en Foco, de SBT; acusado de corrupción y de ser el cabecilla de una banda criminal, Temer terminó reconociendo en el programa que derrocó a una presidenta honesta: "Tengo la impresión de que es una mujer íntegra y honesta. No tengo la impresión de que sea alguien que llegó al poder para apropiarse de recursos públicos", dijo; "Nunca tuve esa impresión y confieso que sigo sin tenerla".

Temer reconoce que derrocó a un presidente honesto (Foto: Cesar Itiberê/PR | Jonas Pereira/Agência Senado)

247 - Michel Temer concedió una entrevista en la madrugada del lunes (17) al programa Poder en Foco, de SBT. Acusado de corrupción y de ser el cabecilla de una banda criminal, Temer terminó reconociendo en el programa que derrocó a una presidenta honesta: «Tengo la impresión de que es una mujer íntegra y honesta. No tengo la impresión de que sea alguien que llegó al poder para apropiarse de bienes públicos», afirmó. «Nunca tuve esa impresión y confieso que sigo sin tenerla».

La declaración estuvo plagada de banalidades y falsedades, como: «Asumí el gobierno en una situación de gran controversia. Cuando se destituye al presidente, el vicepresidente asume el cargo, como es natural», o: «No hay ningún intercambio de favores en ello», refiriéndose a su relación con el Congreso. Menos de dos semanas antes de abandonar el gobierno que había usurpado, reconoció la integridad moral de la presidenta legítima Dilma Rousseff, derrocada por un golpe parlamentario y legal.

Esto es lo que se desprende de la soporífera entrevista, en la que Temer intentó formular teorías confusas, afirmando que dirigía un gobierno «semiparlamentario». En realidad, existía una alianza de conveniencia entre el Ejecutivo y el Legislativo, una relación que favorecía los intereses de la derecha, especialmente entre el Gobierno y la Cámara de Diputados, bajo la presidencia de Rodrigo Maia, quien, inmediatamente después del golpe, actuó más como un líder gubernamental, una especie de transmisor de poder, que como el jefe de una rama republicana independiente del gobierno. La caída en picado de la popularidad de Temer y el fracaso general del gobierno transformaron esta relación en un acuerdo de intercambio de favores, que Temer intentó ocultar durante la entrevista.

Michel Temer demostró una vez más en qué lado del espectro político del país se sitúa, al afirmar que alberga una "expectativa positiva" con respecto al gobierno de extrema derecha de Jair Bolsonaro y las reformas antisociales que pretende implementar.