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Temer gastó R$ 60 millones en publicidad para manipular su jubilación.

Los brasileños que salieron a las calles con camisetas amarillas el año pasado para defender el golpe que instaló a Michel Temer difícilmente podrían haber imaginado que éste gastaría R$ 60 millones en propaganda a favor de su reforma de las pensiones.

Los brasileños que salieron a las calles con camisetas amarillas el año pasado para defender el golpe que instaló a Michel Temer difícilmente podían imaginar que gastaría R$ 60 millones en propaganda a favor de su reforma de pensiones (Foto: Leonardo Attuch)
Jornal GGN - Según datos obtenidos a través de la Ley de Acceso a la Información, el gobierno de Michel Temer (PMDB) gastó casi R$ 60 millones en publicidad favorable a la reforma de pensiones.
 
Los números muestran que, hasta el 23 de junio, se gastaron aproximadamente R$ 46 millones en medios (como compra de espacios publicitarios en medios de comunicación) y otros R$ 2 millones en la producción de anuncios. 
 
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De la Agencia PT
 
Temer gasta R$ 60 millones en publicidad para la reforma de pensiones.
 
La Agencia del PT obtuvo los datos a través de la Ley de Acceso a la Información. El anuncio genera temor y no explica los detalles de la reforma.
 
El gobierno golpista de Michel Temer gastó casi R$ 60 millones en publicidad para intentar aumentar su popularidad y lograr la aceptación pública de la reforma previsional. Estos datos son oficiales y fueron obtenidos por la Agencia del PT a través de la Ley de Acceso a la Información.
 
La reforma previsional se tramita en el Congreso Federal mediante la Propuesta de Enmienda Constitucional (PEC) 287, pero ha sido rechazada por la población. Desde principios de año, se han producido numerosas manifestaciones y huelgas contra el desmantelamiento promovido por Michel Temer (PMDB). Según Datafolha, el 71% de los brasileños rechaza la propuesta. Para intentar conseguir apoyo, el gobierno lanzó una campaña en televisión, radio y vallas publicitarias, en medio de una crisis fiscal. 
 
A modo de comparación, R$ 60 millones son más de la mitad del valor que la Policía Federal afirma necesitar para normalizar la emisión de pasaportes (R$ 103 millones, según el periódico Folha de S. Paulo).
 
Según datos gubernamentales, al 23 de junio, la Secretaría de Comunicación gastó aproximadamente R$ 46 millones en medios (adquisición de espacios publicitarios en medios de comunicación) y cerca de R$ 2 millones en la producción de anuncios sobre la reforma. El Ministerio de Turismo también gastó R$ 4,6 millones en medios y R$ 166 en producción. Por su parte, el Ministerio de Deportes gastó R$ 6,6 millones en medios y R$ 32 en producción. En total, esto ascendió a R$ 59,2 millones.
 
El eslogan publicitario del gobierno utiliza tácticas de "terrorismo", afirmando que si no se reforma el sistema de pensiones, colapsará. La propaganda cita cifras cuestionadas por algunos economistas por no considerar las contribuciones estipuladas en la Constitución para financiar el sistema de pensiones. Además, ignora que el sistema de pensiones urbano solo comenzó a presentar déficit en 2016, tras la crisis económica que afectó los ingresos. De 2009 a 2015, el sistema de pensiones registró superávit.
 
La publicidad oficial tampoco explica los detalles de la reforma. Por lo tanto, ha sido impugnada judicialmente. Una demanda colectiva interpuesta por varios sindicatos de Rio Grande do Sul solicitó la suspensión de la publicidad, argumentando que, contrariamente a lo que estipula la Constitución, la propaganda gubernamental carece de carácter educativo, informativo o social. Según la demanda, su único objetivo es "recabar apoyo popular para un proyecto del Gobierno Federal, cuyo contenido no se divulga en la publicidad".
 
Según el documento, la estrategia de comunicación del gobierno "se basa en sembrar miedo, inseguridad e incertidumbre entre la población". La demanda prosperó en primera instancia, y una medida cautelar ordenó la suspensión de la publicidad. Sin embargo, el Supremo Tribunal Federal (STF) admitió a trámite un recurso de la defensa y revocó la decisión, permitiendo que la propaganda continuara.
 
“Los anuncios repiten frases y expresiones pegadizas como ‘hoyo’, ‘no cuadran los números’, ‘se va a quebrar’, ‘se va a acabar’, infundiendo miedo en la población y, en verdad, promoviendo la desinformación entre quienes ven y/o leen los anuncios, ya que carecen de datos e información concreta”, señala la demanda.
 
Por Clara Roman, de la Agencia de Noticias PT