INICIO > Brasil

Albañil: el discurso de una dictadura sin corrupción se hunde fácilmente.

"Si de algo sirviera a quienes parecen inclinados a aullar, no a pensar, sería bueno que quienes defienden una intervención militar como forma de 'restaurar la moral' en nuestro país leyeran el Folha de São Paulo de hoy", afirma el periodista Fernando Brito. "Algo tan 'peludo' que el gobierno militar brasileño se negó a aceptar 500 libras (15 millones de reales, en moneda actual) ofrecidas espontáneamente por el gobierno de Londres como compensación por el sobreprecio encontrado en la adquisición de los barcos".

"Si de algo sirviera a quienes parecen inclinados a aullar, no a pensar, sería bueno leer el periódico Folha de hoy para quienes abogan por la intervención militar como forma de 'restaurar la moral' en nuestro país", dice el periodista Fernando Brito. "Algo tan 'peludo' que el gobierno militar brasileño se negó a aceptar 500 libras (15 millones de reales, en moneda actual) ofrecidas espontáneamente por el gobierno de Londres como compensación por el sobreprecio encontrado en la adquisición de los barcos". (Foto: Aquiles Lins)

Por Fernando Brito, de ladrillo - Si fuera de alguna utilidad para aquellos que parecen inclinados a aullar en lugar de pensar, el periódico Folha de hoy sería una buena lectura para quienes abogan por la intervención militar como forma de "restaurar la moralidad" en nuestro país.

Al fin y al cabo, quizá no crean a quienes vivieron en aquellos tiempos, pero, dada su naturaleza canina, seguramente darán crédito a documentos extranjeros.

No dijeron una palabra sobre los documentos del Departamento de Estado de EE.UU. que revelan asesinatos políticos, y no dirán una palabra sobre el descubrimiento de documentos mantenidos en secreto hasta ahora por el Reino Unido que hablan de corrupción precisamente en una actividad militar. la contratación de la construcción de fragatas para la Marina de Brasil.

Fue un asunto tan "peludo" que el gobierno militar brasileño se negó a aceptar las 500 libras (R$ 15 millones de la actualidad) ofrecidas espontáneamente por el gobierno de Londres como compensación por el sobreprecio constatado en la adquisición de los barcos.

No importa que todos sepan que se amasaron fortunas —incluso más para los civiles que para los militares— durante la dictadura, ni que fue durante la dictadura que se deterioraron las condiciones de seguridad pública. Es necesario…recordando un pasado que no existe"hacer atractivo el camino de la locura."