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Albañil: Los jueces pasarán de héroes a villanos por su propia vanidad.

El periodista Fernando Brito comenta la sentencia del Tribunal Supremo del 22 de marzo, que podría eliminar las ayudas para vivienda de los jueces: «Cármen Lúcia, que no duda en aparcar cuestiones esenciales de garantías, como lo absurdo del encarcelamiento antes de la sentencia firme, no puede resistir la presión creada por los escándalos generados precisamente por dos de los "campeones" judiciales: Marcelo Bretas y su "doble ayuda", y Sérgio Moro», afirma Brito; «Los medios de comunicación que convirtieron a los jueces en héroes se regodearán el 22 de marzo, cuando queden expuestos, en su propia casa, como villanos».  

El periodista Fernando Brito comenta la sentencia del Tribunal Supremo del 22 de marzo que podría eliminar las ayudas para vivienda de los jueces: «Cármen Lúcia, que no duda en aparcar cuestiones esenciales de garantías, como lo absurdo del encarcelamiento antes de la sentencia firme, no puede resistir la presión creada por los escándalos generados precisamente por dos de los "campeones" judiciales: Marcelo Bretas y su "doble ayuda", y Sérgio Moro», afirma Brito; «Los medios que convirtieron a los jueces en héroes se regodearán el 22 de marzo, cuando queden expuestos, en su propia casa, como villanos» (Foto: Aquiles Lins).

Por Fernando Brito, de ladrillo - Según Daniela Lima, desde Panel de hojas"Un centenar de jueces federales han iniciado un movimiento para convencer a sus colegas de que inicien un paro laboral. El grupo se indignó por el hecho de que la presidenta del Supremo Tribunal Federal, Cármen Lúcia, programara para el 22 de marzo el juicio que podría eliminar los subsidios de vivienda."

Ridículo.

En primer lugar, porque es imposible imaginar lo que implicaría una "huelga" por parte de los jueces, ya de por sí tan lenta cuando es "irrelevante", que pondría al descubierto la "dureza" con la que quieren ser reconocidos como los "moralizadores" y los tipos duros.

En segundo lugar, porque no habrá nada que pueda hacer que una huelga de funcionarios públicos sea aceptable para la sociedad, especialmente para aquellos que ya reciben salarios que superan, duplican y a veces incluso triplican el límite constitucional.

Ni siquiera la impresionante audacia de Luiz Fux podrá desbaratar la flagrante impropiedad de una "ayuda para la vivienda" distorsionada hasta el punto de convertirse en un "complemento salarial" y, peor aún, "justificada" por magistrados como Sérgio Moro bajo este título.

Todos serán cancelados y, con ellos, desaparecerán los mismos privilegios para los fiscales, aunque, en cuanto a ellos, permanece la caja negra de dietas diarias, pagadas durante meses y años, con asignaciones a otros estados donde, como todos saben, ya residen de facto.

Como decía mi abuela, relájense los labios, porque difícilmente se les obligará a hacer lo que hay que hacer con los pagos recibidos indebidamente: devolverlos.

No hace falta ser un experto legal como "sus excelencias" para saber que el subsidio de vivienda es para aquellos que, debido a su trabajo, tienen que vivir temporalmente fuera de su ciudad o estado.

Pero quizá les falte comprender que esto es consecuencia del sistema de justicia impulsado por los medios de comunicación que ellos mismos pusieron en marcha. Y de la indignación contra los privilegios, mientras que ellos mismos son privilegiados.

Cármen Lúcia, que no duda en aparcar cuestiones esenciales de garantías, como lo absurdo de la prisión preventiva antes de la sentencia firme de condenas, no puede resistir la presión creada por los escándalos generados precisamente por dos de los "campeones" judiciales: Marcelo Bretas y Sérgio Moro, el de la "doble dosis".

Los medios de comunicación que convirtieron a los jueces en héroes se regodearán el 22 de marzo, cuando queden expuestos, en sus propias casas, como villanos.