Albañil: Cambios en la Policía Federal son la "reforma previsional" de Temer
"La verdadera 'reforma previsional' de Michel Temer se concretó ayer, con la sustitución del director de la Policía Federal, Leandro Daiello, por Fernando Segóvia, una garantía premonitoria de su futuro ostracismo", evalúa el periodista Fernando Brito, editor de Tijolaço. "El tiempo lo es todo para Temer. En 2019, cuando regrese al fuero común, la mayoría de los delitos que se le atribuyen habrán prescrito", recuerda Brito.
Por Fernando Brito, de ladrillo La verdadera "reforma previsional" de Michel Temer se concretó ayer, con la sustitución del director de la Policía Federal, Leandro Daiello, por Fernando Segóvia, garantía premonitoria de su futuro ostracismo.
Por supuesto, si Dilma hubiera sustituido al jefe de la Policía Federal, que tiene un millón de veces menos gente en su contra que el actual presidente, habría sido acusada, en los titulares, de casi un golpe de Estado "bolivariano".
El periodista Aziz Filho, en su nuestro boletín BrújulaBR, comenta con acierto en el hilo “Sin ollas y sartenes, se volvió más fácil”:
Si la defensa incondicional del Lava Jato aún inspirase a los manifestantes, el país colapsaría con la sustitución de Leandro Daiello por Fernando Segóvia al frente de la Policía Federal.(…)
Daiello permaneció en el cargo, permitiendo que los agentes federales actuaran con responsabilidad y al capricho de los medios, ya sea a través de filtraciones o de espectáculos como la Operación Carne Débil, que movilizó a mil (¡mil!) policías para producir, al parecer, nada.
Según todo lo que se ha leído sobre él, Segóvia asumirá el control de la institución, que disputaba con el Ministerio Público Federal. Y evitará las "manifestaciones" en las que algunos sectores de la Policía Federal se lanzaron a investigar a Temer y al grupo de peso pesado que lo ha acompañado durante años.
El tiempo lo es todo para Temer. Para 2019, cuando regrese a la justicia ordinaria, la mayoría de los delitos que se le atribuyen habrán prescrito.
Por lo tanto, su "jubilación penal" -su jubilación material está garantizada desde que empezó a percibir su sueldo de ex fiscal a los 55 años- también está asegurada.
Ésta es la "reforma de pensiones" que le interesa; la otra ahora sólo sirve de fachada.
Como admiten a los periódicos los dirigentes de base del gobierno, el único artículo que tiene posibilidades de ser aprobado es... ninguno.