UTC donó más a Aécio que a Dilma en la campaña de 2014.
Una encuesta realizada por el sitio web Às Claras, vinculado a la ONG Transparência Brasil, muestra que UTC donó R$ 8.722.566,00 a la campaña presidencial de Aécio Neves el año pasado. Esta cantidad es R$ 1,22 millones superior a la donada a la campaña de Dilma Rousseff en la misma época, destaca Eduardo Guimarães, del Blog da Cidadania. Guimarães dice no entender por qué los principales periódicos destacaron como noticia nueva lo que, en realidad, es un refrito. Guimarães también plantea la pregunta: «Los medios dicen que Pessoa se sintió presionado a donar a Dilma y al PT porque temía que, si no donaba, el gobierno del PT perjudicaría sus negocios. ¿Por qué Aécio, sin ninguna presión, recibió más que Dilma?».
Por Eduardo Guimarães, de Blog de ciudadanía
Cualquiera que lea los principales periódicos que informan que UTC donó 7,5 millones de reales a la campaña de Dilma Rousseff tiene la impresión de que se ha producido un descubrimiento importante y de que la presidenta contaba con el favoritismo de esta empresa. Nada más lejos de la realidad.
En primer lugar, si estos grandes medios de comunicación estuvieran haciendo periodismo, deberían aclarar que esta empresa donó aún más dinero a la campaña de Aécio Neves el año pasado que a la de Dilma Rousseff.
Encuesta realizada por el sitio web En el claroUn informe vinculado a la ONG Transparência Brasil muestra que UTC donó R$ 8.722.566,00 a la campaña presidencial de Aécio Neves el año pasado. Esta cantidad es R$ 1,22 millones superior a la donada a la campaña de Dilma Rousseff durante el mismo período.
Según informes periodísticos, Pessoa se sintió presionado a donar a Dilma y al PT porque temía que, si no lo hacía, el gobierno del PT perjudicaría sus negocios. Ante tal acusación, la pregunta que cabe hacerse es muy simple: ¿por qué Aécio, sin ejercer presión, recibió más que Dilma?
Una campaña recibió 7,5 millones de reales del empresario porque lo intimidaba, mientras que la otra –que, a juzgar por la omisión del reportaje en mencionarla, se da a entender que no fue intimidante– recibió 8,7 millones de reales.
¿La primera donación fue fruto de un chantaje y la segunda del “amor” al candidato?
Vamos, hazme un favor...
Pero eso no es lo peor. Una simple búsqueda en internet revela que este revuelo que ha dominado los grandes medios desde el viernes pasado (26) debido a las "nuevas" revelaciones de Ricardo Pessoa, de la UTC, carece de justificación, ya que se trata de material recalentado.
Los tres periódicos más importantes del país (Folha, Globo y Estadão) publicaron este sábado (27 de junio) prácticamente el mismo artículo sobre el tema, con titulares prácticamente idénticos. Por ejemplo, el artículo de Folha afirma que «Las revelaciones de un contratista aumentan la presión sobre el PT».
Lo que usted, atento lector, entiende de este artículo y, sobre todo, del titular, es que ha surgido una novedad que ha "aumentado" la "presión" sobre el PT (Partido de los Trabajadores). En otras palabras, lo que implica el titular es que algo nuevo ha salido a la luz.
Bien, entonces. Veamos un artículo del mismo periódico Folha de São Paulo, publicado 49 días antes, escrito por la misma Estelita Hass Carazzai, autora del artículo publicado por el periódico este sábado.
Por favor, que alguien ayude a este bloguero desconcertado: ¿qué novedades hay en las noticias publicadas recientemente sobre las acusaciones del contratista Ricardo Pessoa? ¿Qué añadió a lo que ya había dicho para justificar que los medios y la oposición armen tanto alboroto y digan que, ante las "nuevas" revelaciones, Dilma Rousseff debería ser destituida?
Lo que todo este alboroto significa en última instancia es una enorme falta de respeto hacia la opinión pública, que obviamente es vista por los medios y la oposición como olvidadiza, idiota e incapaz de juntar hechos escandalosamente obvios y sacar una conclusión simple de ellos.
Lamentablemente, tras reflexionar, tanto los medios de comunicación como la oposición tienen buenos motivos para ver así a la sociedad brasileña, o al menos a la inmensa mayoría de ella.