Un viaje al Nordeste “bautiza” a Haddad como político popular.
La campaña de Fernando Haddad como portavoz de Lula y de la candidatura del PT en el Nordeste ha servido, entre otras cosas, para vincular la imagen del ex alcalde de São Paulo a Lula y popularizar no sólo su nombre, sino también sus prácticas y gestos; Haddad enfrenta un maratón logístico de viajes (furgonetas, aviones, autos, caminatas) y un maratón discursivo que profundiza sus características vinculadas a las prácticas de la plataforma política.
247 La campaña de Fernando Haddad como portavoz de Lula y de la candidatura del PT en el Nordeste ha servido, entre otras cosas, para vincular la imagen del exalcalde de São Paulo con Lula y popularizar no solo su nombre, sino también sus prácticas y gestos. Haddad se enfrenta a una maratón logística de viajes (furgonetas, aviones, coches, caminatas) y a una maratón discursiva que profundiza sus características vinculadas a las prácticas de la plataforma política.
Reportaje de la periodista Marina Dias publicado en el periódico Folha de S. Paulo Esto muestra a Fernando Haddad en una doble transformación: cuanto más se vuelve conocido y desplaza su discurso hacia las especificidades regionales, más se acerca a la imagen de Lula, en la estrategia del PT de "fusionar" sus imágenes.
El artículo destaca aspectos del lenguaje utilizado por el candidato a vicepresidente de Lula:Vamos a bajar los impuestos a los pobres, gravar a los más ricos y poner en marcha los proyectos estancados. Los banqueros están desplumando al pueblo. La palabra "desplumar" es muy representativa de esta nueva fase del discurso de Fernando Haddad. Es una conexión formal con el estilo de Lula de comunicarse con las masas.
Según el informe, Haddad evitó frases largas y términos sofisticados como "diferencial bancario" [lo cual es obvio, ya que no está en una reunión con la Fiesp]. La vestimenta más formal también dio paso a camisetas y vaqueros.
El artículo también destaca que el cántico "Lula es Haddad y Haddad es Lula" resonó en todo el territorio del ex ministro de Educación.
Como candidato a vicepresidente por el Partido de los Trabajadores, el ex alcalde de São Paulo comprendió que, para heredar el apoyo que actualmente tiene Lula —39% de la intención de voto, según Datafolha—, tendrá que fusionar su imagen con la del ex presidente.
Aún desconocido para el 51% de los nordestinos, Haddad viajó a cinco estados con una recomendación explícita: comunicar, de forma sencilla y directa, que él es el nombre capaz de llevar adelante el proyecto de Lula si el ex presidente fuera declarado inelegible.