Estados Unidos debe avanzar con medidas más firmes para corregir sus errores.
Las instituciones internacionales indican que aproximadamente el 90% de la producción y el ensamblaje de los teléfonos móviles de Apple se realiza en China.
CGTN – Este fin de semana, la política arancelaria de Estados Unidos sufrió cambios: el 12 de abril (hora de Washington), Estados Unidos anunció la exención de "aranceles recíprocos" para computadoras, teléfonos inteligentes, equipos para la fabricación de semiconductores y circuitos integrados.
En la noche del 13 de abril (hora de Beijing), China respondió que este es solo un pequeño paso de Estados Unidos para corregir la práctica errónea de imponer aranceles unilaterales bajo el pretexto de "reciprocidad".
En efecto, la rectificación por parte del gobierno estadounidense es inevitable. Como segundo mayor importador y exportador mundial de bienes intermedios, Estados Unidos depende cada vez más de economías emergentes, como China, que cuentan con mayor capacidad de producción e integración industrial, especialmente en la producción de bienes de gama media y alta.
Las instituciones internacionales indican que aproximadamente el 90% de la producción y el ensamblaje de teléfonos móviles de Apple se realiza en China, y que los aranceles impuestos por Estados Unidos podrían aumentar el precio de estos dispositivos entre un 30% y un 40%.
Según estimaciones de analistas de Bank of America, si el ensamblaje final del iPhone se trasladara a Estados Unidos, el costo aumentaría un 25%. Si a este cambio se le suman aranceles recíprocos, el costo total podría incrementarse hasta en un 91%.
Se observa que Estados Unidos sobreestimó su propia capacidad industrial y subestimó el grado de interconexión de la cadena industrial global. Ya se ha demostrado que, desde que Estados Unidos impuso los aranceles recíprocos el 2 de abril, el orden económico y comercial internacional se ha visto perjudicado. Las operaciones comerciales y la vida cotidiana de las personas se han visto afectadas, y el propio Estados Unidos ha sufrido cada vez más las consecuencias de esta medida.
La responsabilidad de la guerra comercial recae enteramente en Estados Unidos. La exención de aranceles a algunos productos puede considerarse una medida correctiva por parte de Estados Unidos. Sin embargo, el país debería adoptar medidas más amplias, aboliendo por completo la imposición de aranceles recíprocos y promoviendo relaciones comerciales basadas en el respeto mutuo y el diálogo en igualdad de condiciones con sus socios. Esta es la única vía posible para resolver las diferencias comerciales de manera estable y constructiva.
Fuente: CMG
