China ocupa un lugar central a nivel mundial, mientras que la ausencia de Estados Unidos marca la COP30 en Brasil.
La decisión del gobierno de Trump de abandonar el Acuerdo de París abre espacio para el liderazgo chino en la transición energética durante la conferencia en Belén.
247 - La ausencia de Estados Unidos en la COP30, celebrada en Belém, marcó un hito histórico en el debate mundial sobre el clima y allanó el camino para que China asumiera un papel central en la conferencia. Este informe se basa en información publicada por Reuters, que documentó el creciente protagonismo diplomático, tecnológico y simbólico de Pekín en el evento.
Según Reuters, esta es la primera vez en tres décadas que Washington no envía una delegación de alto nivel a una conferencia de la ONU sobre el clima; una decisión tomada después de que el presidente Donald Trump regresara a la Casa Blanca y se retirara del Acuerdo de París.
La presencia china domina la conferencia en Belén.
El pabellón chino se convirtió en uno de los principales puntos de interés a la entrada de la COP30. Desde cafeterías sostenibles hasta paneles repletos de ejecutivos del sector de las energías limpias, la estructura alcanzó una escala sin precedentes. Esta estrategia contrastó con la de años anteriores, en los que la participación de China se percibía como más discreta.
Francesco La Camera, director general de la Agencia Internacional de Energías Renovables, resumió el nuevo escenario en una declaración a Reuters: “El agua fluye donde hay espacio, y la diplomacia a menudo hace lo mismo”. Afirmó que el liderazgo de China en energías renovables y vehículos eléctricos está fortaleciendo su influencia en las negociaciones climáticas.
El cambio de postura también refleja el impacto político del regreso de Trump al poder. El presidente estadounidense, crítico habitual de la agenda medioambiental, ha reforzado su distanciamiento de los compromisos climáticos. Según la portavoz de la Casa Blanca, Taylor Rogers, «el presidente Trump no pondrá en peligro la seguridad económica y nacional de nuestro país para perseguir objetivos climáticos vagos que están destruyendo a otros países».
Elogios al liderazgo chino y su énfasis en el sector de la energía limpia.
La delegación china realizó varias presentaciones en la COP30, con una fuerte presencia de gigantes de la tecnología limpia. Meng Xiangfeng, vicepresidente del fabricante de baterías CATL, declaró:
"Honremos el legado y cumplamos la visión de París, guiados por una visión compartida del futuro."
"Avancemos con la cooperación climática y construyamos juntos un mundo limpio y hermoso."
CATL, que suministra aproximadamente un tercio de las baterías utilizadas por fabricantes de automóviles como Tesla, Ford y Volkswagen, realizó su primera presentación oficial en una COP, destacando la expansión de sus operaciones internacionales.
Otras importantes empresas chinas, como State Grid, Trina y Longi, también destacaron proyectos relacionados con la energía solar y la movilidad eléctrica. BYD presentó una flota de vehículos híbridos enchufables compatibles con biocombustibles, fabricados en su planta de Bahía, que se utilizaron durante la conferencia.
Las autoridades brasileñas elogiaron el papel de liderazgo de China. La directora ejecutiva de la COP30, Ana de Toni, declaró a Reuters: "China ha demostrado liderazgo no solo al llevar a cabo su propia revolución energética, sino que, dada la magnitud del país, ahora también podemos adquirir productos bajos en carbono a precios competitivos".
Añadió: “China está muy decidida no solo a seguir siendo un líder estable en el Acuerdo de París, fortaleciendo la gobernanza climática, sino también a tomar medidas prácticas para apoyar a otros países”.
El papel de China en las negociaciones entre bastidores
Más allá de su presencia visible, diplomáticos señalaron que Pekín desempeñó un papel decisivo en la fase preparatoria de la conferencia. Un diplomático brasileño entrevistado por Reuters afirmó que China ayudó a articular el acuerdo sobre la agenda de la COP30 incluso antes del inicio de las negociaciones, una medida sin precedentes en comparación con años anteriores.
Un representante de un país emergente describió el movimiento directamente: «Poco a poco, China se está convirtiendo en garante del régimen climático». Añadió: «Han invertido fuertemente en la economía verde. Si se produce algún retroceso, perderán».
La exnegociadora estadounidense Sue Biniaz, quien ayudó a mediar en el Acuerdo de París, destacó que China tiene la capacidad de unificar los diversos intereses de las economías emergentes y los países en desarrollo. En declaraciones a Reuters, afirmó: «Suelen ser muy firmes, adoptando posturas difíciles como las de Estados Unidos, pero al final resultan pragmáticos». Sin embargo, según Biniaz:
"Si hubieran querido, podrían haber presentado un objetivo de reducción de emisiones más ambicioso."
La tecnología como instrumento de poder
Li Shuo, director del Centro Climático de China en el Instituto de Políticas de la Sociedad Asiática, argumentó que el poder tecnológico de China ya constituye una forma de liderazgo político. Afirmó: "El país más poderoso no es el que tiene mayor presencia en la COP, sino el que realmente produce e invierte en tecnologías bajas en carbono".
Impacto geopolítico de la ausencia de Estados Unidos.
La decisión del gobierno de Trump de retirar al país del Acuerdo de París y no enviar representantes de alto nivel a la COP30 ha generado críticas por parte de líderes mundiales. El gobernador de California, Gavin Newsom, declaró: “China lo entendió. Estados Unidos está acabado en términos de competitividad si no nos damos cuenta de lo que están haciendo en este sector: en las cadenas de suministro, en el ámbito manufacturero, en la forma en que inundan el mercado”.
Con Washington fuera de la mesa de negociaciones, crece la preocupación de que Estados Unidos esté renunciando al papel de mediador internacional que ha desempeñado durante décadas.
La COP30 marcó un punto de inflexión en la gobernanza climática global. Mientras Estados Unidos se distanciaba de los debates multilaterales, China reforzó su posición como líder tecnológico y diplomático en la transición energética. La prominencia de China, tanto en la esfera pública como en la privada, sugiere que Pekín desempeñará un papel clave en los futuros avances de la política climática.



