Financiación climática: el reto de movilizar 1,3 billones de dólares estadounidenses para 2035
La financiación climática es un tema central de debate en las COP, de ahí la importancia de comprender las diversas formas en que se utilizan estos recursos.
247 - La movilización de recursos para la financiación climática sigue siendo uno de los mayores desafíos en las negociaciones internacionales sobre el cambio climático. Durante la COP29, el director del Fondo de Adaptación, Mikko Ollikainen, destacó la complejidad del problema. «La pregunta del millón es cómo y dónde movilizar recursos para la financiación climática», afirmó Ollikainen, subrayando la urgencia de encontrar soluciones que permitan las inversiones necesarias.
La financiación climática está prevista en el Acuerdo de París, firmado en 2015 durante la COP21, y tiene como objetivo apoyar a los países en desarrollo en la implementación de acciones para mitigar los impactos del cambio climático y adaptarse a ellos. Sin embargo, el compromiso asumido en 2009 por los países desarrollados de movilizar 100 millones de dólares anuales hasta 2020 nunca se materializó, como destacó Avinash Persaud, asesor especial en cambio climático del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
En la COP29 se acordó destinar al menos 300 millones de dólares anuales hasta 2035 para apoyar a los países en desarrollo. Además, Azerbaiyán y Brasil, como presidentes de la COP29 y la COP30 respectivamente, recibieron el encargo de presentar en Belém un documento que detallara las estrategias para movilizar 1,3 billones de dólares. «Esta cantidad se acerca más a las necesidades reales de los países en desarrollo», destacó Richard Muyungi, enviado especial para el clima y asesor del presidente de Tanzania en materia de medio ambiente y cambio climático.
Muyungi destacó la importancia de proyectos como la Gran Muralla Verde, cuyo objetivo es combatir el avance del Sahara. "Necesitamos más apoyo financiero, tecnologías innovadoras y la participación de las comunidades locales para que proyectos como este sean sostenibles y eficaces", enfatizó.
El papel de los bancos multilaterales
Avinash Persaud destacó el papel fundamental de los Bancos Multilaterales de Desarrollo (BMD) en la financiación climática. Según él, aproximadamente la mitad de los recursos que fluyen de los países desarrollados a los países en desarrollo provienen de estos bancos. «No todos los accionistas son países desarrollados. Los países en desarrollo, como Brasil, son accionistas importantes en bancos como el BID, el Banco Mundial y el Nuevo Banco de Desarrollo», señaló.
Durante la COP29, los bancos multilaterales de desarrollo se comprometieron a proporcionar 120 millones de dólares en financiación climática a los países de ingresos bajos y medios para 2030, casi el doble de la cantidad prevista para 2022. Sin embargo, Persaud advirtió de la necesidad de triplicar esa cantidad, lo que depende de una mayor inversión de las partes interesadas y de garantías por parte de los gobiernos donantes.
fondos climáticos multilaterales
Mikko Ollikainen también destacó la importancia de los fondos multilaterales para el clima, como el Fondo Verde para el Clima, el Fondo de Adaptación y el Fondo para Daños. "El acceso directo a estos fondos permite a los países aprender y desarrollar sus capacidades para abordar el cambio climático", afirmó.
Ollikainen destacó que es crucial desarrollar esta capacidad no solo a nivel federal, sino también a nivel municipal, garantizando que las comunidades locales puedan afrontar los impactos del cambio climático. Desde 2022, Brasil ha contado con 26 proyectos aprobados por el Fondo para el Medio Ambiente Mundial, por un total de US$797 millones destinados a la biodiversidad, la desertificación y la contaminación.
El papel del sector privado
Diversificar las fuentes de financiación y atraer recursos privados son también medidas esenciales. Patricia Espinosa, exsecretaria ejecutiva de la CMNUCC, destacó la relevancia de las normativas nacionales que ofrecen incentivos fiscales a la inversión privada en proyectos de adaptación y mitigación del cambio climático. «Debemos concebir la agenda de sostenibilidad como una agenda para la competitividad y el bienestar de toda la sociedad», afirmó.
Espinosa destacó la importancia de involucrar a las comunidades locales en proyectos de interés para el sector privado y de considerar el costo de la intervención. "Este aspecto aún no está completamente integrado en la evaluación de riesgos", concluyó.
El desafío de movilizar 1,3 billones de dólares estadounidenses para 2035 sigue siendo fundamental en las negociaciones climáticas, y requiere esfuerzos combinados de gobiernos, bancos multilaterales y el sector privado para abordar los crecientes impactos del cambio climático.