Betania reaparece y envía mensajes. En verso.
La cantante ofrece su primer concierto tras la polémica de la Ley Rouanet, pero se esconde de sus fans y de la prensa.
Por Diego Palmieri – Palabras reprimidas, liberadas en versos. Así respondió la cantante Maria Bethânia a los ataques sufridos durante las últimas dos semanas. El martes por la noche, la cantante bahiana presentó en São Paulo el espectáculo “Bethânia y las Palabras”, dando inicio a las actividades del controvertido proyecto homónimo, que contempla la construcción de un blog con un costo de 1,3 millones de reales, financiado con recursos de la Ley Rouanet, es decir, con fondos públicos.
Maricotinha, como la llaman sus allegados, utilizó la poesía de escritores lusobrasileños para transmitir su mensaje. «Quien habla de mí es un apasionado», declaró al principio, recitando el texto «Olho de Lince» (Ojo de Lince) de Wally Salomão. Luego añadió: «Puedes empujarme por el precipicio. Me da igual. Me encanta volar», de la obra «Alta Tensão» (Alto Voltaje) de Bruna Lombardi.
Con algunos titubeos en la entonación, que hicieron dudar de su nerviosismo, la hija de la centenaria Doña Canô cautivó al público con su delicada y sincera interpretación de los autores que tanto admira. Sin una gran producción y acompañada únicamente por los músicos Jaime Alem y Carlos César, la cantante permaneció en el escenario durante una hora y solo se retiró para el bis, cuando interpretó el clásico «Ronda» de Paulo Vanzolini. Bethânia no recibió ningún abucheo del público durante el espectáculo.
Entre canciones que van desde Caetano Veloso hasta Luiz Gonzaga, y poemas desde Fernando Pessoa hasta Guimarães Rosa, la artista bahiana afirmó que el proyecto "Bethânia and the Words" tiene como objetivo promover la poesía en las escuelas públicas, representando así una valiosa contribución suya a la sociedad.
“Es todo un lujo, pero un lujo útil”, exclamó tras revelar que siempre había estudiado en escuelas públicas. Agradeció entonces a Icatu Seguros, patrocinador del evento, que llenó buena parte de las 506 butacas del pequeño teatro de la FAAP (Fundación Armando Álvares Penteado). “Icatu quiso patrocinar”, recalcó.
Es una lástima que, tras la actuación, al contrario de lo que suele hacer, no recibiera a sus fans en el camerino. El reportero de Brasil 247 esperó casi una hora fuera del recinto, cuando un miembro de su equipo apareció para comunicarle que la cantante no recibiría a nadie esa noche. Algunos fans se indignaron y se negaron a moverse de la puerta por la que se suponía que debía pasar. «Solo quiero darle un abrazo, nada más», gritó un joven.
Escucha una canción interpretada por ella, compuesta por su hermano Caetano (Reconvexo):
