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"Capitán América: Civil War" continúa el debate entre seguridad y libertad.

Provenientes de películas y series de comedia como "Tú, yo y Dupree" y "Community", los hermanos Anthony y Joe Russo sorprendieron a todos con el giro que le dieron a la exitosa franquicia de superhéroes de Marvel, empezando por su todavía cómica, pero también densa "Capitán América: El Soldado del Invierno" (2014).

Provenientes de películas y series de comedia como "Two's Company, Three's a Crowd" y "Community", los hermanos Anthony y Joe Russo sorprendieron con el giro que le dieron a la exitosa franquicia de superhéroes de Marvel, comenzando con su todavía cómica, pero también densa "Capitán América 2: El Soldado del Invierno" (2014) (Foto: Leonardo Attuch)

SÃO PAULO (Reuters) - Provenientes de películas y series de comedia como "Tú, yo y Dupree" y "Community", los hermanos Anthony y Joe Russo sorprendieron a todos con el giro que le dieron a la exitosa franquicia de superhéroes de Marvel, empezando por su todavía cómica, pero también densa "Capitán América: El Soldado del Invierno" (2014).

Un thriller político y de espionaje atento a las cuestiones de la era Snowden en torno a la vigilancia electrónica, que arroja luz sobre el eterno y pertinente dilema entre libertad y seguridad, una solución que la humanidad seguirá buscando en vano, según el filósofo polaco Zygmunt Bauman.

Dentro del interconectado universo cinematográfico de Marvel, la discusión que comenzó allí resonó en la extravagante "Vengadores: La era de Ultrón" de Joss Whedon, y ahora se amplifica en "Capitán América: Civil War", dirigida por el mismo dúo.

Una desastrosa operación en Lagos, Nigeria, contra su antiguo enemigo Rumlow (Frank Grillo), reaviva las dudas sobre las consecuencias de las temerarias acciones de los Vengadores. La destrucción causada en Nueva York, Washington y la ficticia Sokovia tras las batallas de las últimas películas llevó a varios países a establecer regulaciones para todos los individuos con superpoderes.

El actual Secretario de Estado, Thaddeus Ross (William Hurt), les informa que los Acuerdos de Sokovia los colocan bajo la jurisdicción de la ONU y que quien no los firme será considerado un criminal. Las decisiones precipitadas y los traumas de Tony Stark (Robert Downey Jr.) en las últimas películas llevan al álter ego de Iron Man a apoyar la nueva legislación, mientras que el Capitán América (Chris Evans) no acepta que el control gubernamental interfiera con la libertad de acción de los superhéroes.

La defensa que hace Steve Rogers del Soldado del Invierno (Sebastian Stan), su viejo amigo Bucky Barnes transformado en una máquina programada para matar, intensifica aún más la división entre los dos compañeros y obliga a los demás miembros del equipo a elegir un bando.

Estrenada apenas un mes después de "Batman v Superman: El Amanecer de la Justicia", la comparación entre ambas es inevitable, no solo por la rivalidad creada entre los fans de Marvel y DC y el conflicto inherente a cada historia, sino también por las cuestiones éticas que rodean las acciones de sus protagonistas, quienes son a la vez salvación y destrucción. La diferencia radica en que Christopher Markus y Stephen McFeely, el dúo de guionistas detrás de toda la trilogía de "Capitán América", tienen la evidente ventaja de contar con las películas anteriores para construir los arcos argumentales de sus personajes.

Sólo de esta manera podrán conseguir que el militar Rogers, desafiando las órdenes de abrazar las ideas liberales, y el empresario capitalista Stark, opten por el control del Estado.

Por ello, el guión no recurre al maniqueísmo común del género, entre el bien contra el mal, y evita un villano caricaturizado, presentando a un Zemo manipulador que se aprovecha de la discordia, muy diferente del Barón de los cómics en la sutileza del actor Daniel Brühl.

La trama, abarrotada de personajes, introduce con éxito nuevos personajes, con un Pantera Negra (Chadwick Boseman, imponente y con un fuerte acento) activo y con motivos para unirse a la lucha, y un Spider-Man (Tom Holland), el típico adolescente asombrado, ágil y hablador que se enfrenta a sus ídolos. El nuevo Peter Parker se roba el protagonismo y ofrece un gran alivio cómico, al igual que el ingenioso Paul Rudd en su breve aparición como Ant-Man.

Aun así, el guion cae en clichés simplistas, como la revelación final de la misión del Soldado de Invierno que se ve en el prólogo. Incluso con un primer acto más tenso y menos cómico de lo habitual en Marvel, las casi dos horas y media de la versión grupal de los Vengadores no resultan cansinas, ni siquiera para quienes se inician en el estilo hipernarrativo del estudio.

Los hermanos Russo siguen dejando huella, tanto con su enfoque político como con su estilo de acción, dentro de las posibilidades de una fantasía, que se vuelve más realista gracias al trabajo de cámara de Trent Opaloch en el combate cuerpo a cuerpo. Si la aún superior "Soldado de Invierno" tiene un aire a 007, "Civil War" aporta la energía de Jason Bourne en su secuencia inicial.

Sin embargo, cuando llegan los grandes enfrentamientos, siempre en lugares "evacuados", nunca parecen traer el peligro inminente esperado. Quizás se deba a los efectos especiales, que lucen más naturales en el rejuvenecimiento de Downey Jr., o a que es solo el comienzo de la tercera fase de este universo, que aún espera nueve producciones más.

(Por Nayara Reynaud, de Cineweb)

*Las opiniones expresadas son responsabilidad de Cineweb