Chico es eterno y sus personajes nunca morirán.
Nadie le dio al pueblo brasileño tantos amigos como Francisco Anysio de Oliveira Paula Filho, nuestro Chico Anysio, padre de Boz, Painho, Pantaleo, Alberto Roberto, Coalhada, Justo Verssimo, Haroldo y tantos otros que nos hicieron y siempre nos harán sonreír. Descansa en paz, Chico Anysio.
Leonardo Attuch _247 – A los 80 años, falleció Francisco Anysio de Oliveira Paula Filho. Perdimos a nuestro mejor amigo. O mejor dicho, a quien nos regaló una inmensa galería de mejores amigos. Ningún artista en la faz de la Tierra fue tan completo como nuestro Chico Anysio, nacido en Maranguape, criado en Río de Janeiro y presente en cada hogar de un país continental como Brasil. Chico creó cientos de personajes, les dio vida a todos y los interpretó con maestría. Sus amigos dicen que Chico es el Chaplin brasileño. Pero Chico brilló en casi todo lo que creó; el inglés acertó con Charlie Chaplin. Y todos los personajes de nuestro genio, como Painho, Pantaleão, Bozó, Alberto Roberto y tantos otros, son casi personas reales, de carne y hueso, tal es su presencia en el imaginario nacional.
Hace unos años, cuando empezaba a afrontar la dura prueba del enfisema pulmonar, tuve el honor de entrevistarlo (leer más). aquíY yo, que ya era amigo de muchos de sus personajes, también me hice amigo del verdadero Chico. En esa entrevista, por primera vez, habló de la muerte. Y, citando a Hamlet de Shakespeare, la definió así: "¡Morir, dormir, quizás soñar!". En ese momento, Chico estaba un poco olvidado en Globo. Y, quizás temiendo que el artista que más contribuyó al éxito de la mayor cadena de televisión brasileña muriera en el olvido, la cadena decidió invitarlo a nuevas apariciones en sus programas. Chico dijo que era conocido por todos los brasileños mayores de 14 años. Y quería ir más allá. Quería que Globo creara una especie de segmento "Vale la pena reír de nuevo", que se emitiera después de las telenovelas en el segmento "Vale la pena volver a ver". Este deseo no se cumplió.
La disminución de Chico Anysio en la pantalla de Globo coincide con el declive del humor en Brasil. Lo que antes era crítica social dio paso a la agresión y la degradación humana. Así surgieron los Cassetas, los Pânicos y los Rafinhas. A diferencia de ellos, Chico es eterno. Y siempre será recordado porque sus personajes forman parte de nuestras vidas.
Justo Veríssimo, como muchos otros en el Senado, se inspiró en una conversación que Chico Buarque tuvo con Alceu Valença, quien conocía a un político pernambucano que despreciaba a la gente común. Bozó, quien "trabajaba en Globo", es el epítome del brasileño que, siempre que puede, trafica con influencias, por pequeñas que sean. Seu Pantaleão, el mayor narrador de nuestra historia, tenía una voz inspirada en Luiz Gonzaga. Painho es el retrato de una Bahía donde muchos de los que llegan al poder también quieren ser "painhos" (término usado para describir a figuras poderosas de la política brasileña). Y Alberto Roberto, sin duda, fue el galán más grande de todos los tiempos, en la historia de la humanidad.
Sin embargo, en la memoria de muchos brasileños, Chico será recordado sobre todo por su programa más reciente: Escolinha do Professor Raimundo, donde, con su alma generosa, abrió las puertas y garantizó el sustento de varios comediantes veteranos, muchos de los cuales ahora lo esperan en algún lugar del paraíso. Y así como dio la bienvenida a la generación mayor, también abrió las puertas de la televisión a las generaciones más jóvenes, como Tom Cavalcante, Claudia Jiménez y Heloísa Perissé.
Chico Anysio ya no está, pero es eterno, al igual que sus creaciones. Y la mejor manera de honrarlo es ver algunos de sus videos disponibles en YouTube.
Gracias por todo, Chico.
¡Descanse en paz!
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Mira un vídeo de Chico como Pantaleão...
...como un Nazareno...
...como Painho
...como Justo Veríssimo
...y como el profesor Raimundo
