Netflix pagó 55 millones de dólares por la serie, y el director se los gastó en criptomonedas.
El cineasta estadounidense Carl Erik Rinsch declaró ante el tribunal que la compañía incumplió el contrato y le debe al menos 14 millones de dólares.
247 Netflix gastó más de 55 millones de dólares en una serie del cineasta Carl Erik Rinsch, pero nunca recibió un solo episodio completo. Invirtió gran parte del dinero de Netflix en bolsa y criptomonedas. Gastó millones de dólares en una flota de Rolls-Royce, muebles de diseño y ropa.
El cineasta declaró ante el tribunal que la compañía incumplió el contrato y le debe al menos 14 millones de dólares en concepto de daños y perjuicios, según el New York Times. Netflix negó deberle dinero alguno a Rinsch y calificó sus exigencias de chantaje. Rinsch se negó a responder a una larga lista de preguntas.
Thomas Cherian, portavoz de Netflix, dijo que la compañía proporcionó una financiación sustancial y otro tipo de apoyo a la serie de Rinsch, pero "después de mucho tiempo y esfuerzo, quedó claro que el Sr. Rinsch nunca iba a completar el proyecto que había aceptado realizar, así que lo cancelamos".
Netflix no está de acuerdo. En una demanda presentada en julio, la compañía afirmó que los pagos dependían de que Rinsch cumpliera con ciertos hitos de producción, lo cual, según ellos, nunca hizo. El caso se sometió a arbitraje este mes. Se espera una decisión próximamente.