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Comienzan a surgir las primeras pistas sobre quién financió la campaña de propaganda contra Lula.

Los fondos para la película "La ley se aplica a todos" fueron recaudados por el empresario Sergio Amoroso, quien se benefició del gobierno del FHC y ha aparecido en eventos junto a João Doria Júnior; el estreno está programado para el 7 de septiembre, día festivo nacional, para darle un carácter simbólico a la película, que es una pieza de propaganda contra Lula.

Los recursos para la película "La ley es para todos" fueron recaudados por el empresario Sergio Amoroso, quien se benefició del gobierno del FHC y ya ha aparecido en eventos junto a João Doria Júnior; el estreno está programado para el 7 de septiembre, día festivo nacional, para darle un carácter simbólico a la película, que es una pieza de propaganda contra Lula (Foto: Leonardo Attuch).

Por Fernando Brito, editor de ladrillo

Lauro Jardim, en su columna de hoy en El GloboEsto da una pista sobre los misteriosos financiadores de la película que glorifica a Lava Jato, la que se titula "La ley es para todos".

¿Quién financió el presupuesto de 15 millones de reales para el estreno de la megaproducción "PF — la ley es para todos", la película de Lava Jato, que llegó a los cines el 7 de septiembre? Sus productores se niegan rotundamente a revelarlo. Lo que se sabe hasta ahora es que participaron 30 inversionistas reunidos por la firma Saga Investimentos, con sede en São Paulo.

Saga Investimentos es una empresa controlada por el millonario Sergio Antonio García Amoroso, quien, durante la administración de Fernando Henrique Cardoso, adquirió por un real el Complejo Jari, que se encontraba en quiebra. Se trataba de un enorme y controvertido proyecto de producción de pulpa en la Amazonía, propiedad del legendario Daniel Ludwig, un millonario estadounidense que hundió su empresa en lo que entonces se conocía como el "infierno verde". El proyecto había sido adquirido previamente por Augusto Trajano de Azevedo Antunes de Caemi.

Según lo publicado por Folha en aquel momento, la venta contó con la participación del BNDES, uno de los mayores acreedores del Proyecto Jari.

Amoroso aparece en la foto de arriba con João Doria, como representante de Graacc – Grupo de Apoio ao Adolescente e à Criança com Câncer (Grupo de Apoyo para Adolescentes y Niños con Cáncer) – una institución benéfica que opera el 90% de sus actividades con recursos del SUS (Sistema Único de Salud de Brasil).

Él y Mário Frering, heredero de Azevedo Antunes –y quien le transmitió a Jari– son fundadores de WWF-Brasil, “Fondo Mundial para la Conservación”, los actuales y anteriores propietarios de Jari…

El mundo gira, ¿verdad?