La agencia señala que podría rebajar la calificación de Estados Unidos.
Fitch Ratings elogia el acuerdo sobre la deuda, pero afirma que aún será necesario adoptar medidas difíciles para cubrir el déficit fiscal del país.
La agencia de calificación Fitch anunció hoy, en un comunicado, que prevé concluir su revisión de la calificación soberana de Estados Unidos a finales de agosto. Añadió que el acuerdo para reducir el déficit presupuestario y elevar el techo de la deuda, aprobado por el Congreso estadounidense, representa un paso en la dirección correcta, pero que aún será necesario tomar decisiones difíciles para cerrar la brecha en las finanzas públicas.
«El aumento del techo de la deuda y el acuerdo sobre los parámetros generales del plan de reducción del déficit respaldan la perspectiva de Fitch de que, a pesar de la intensidad y el tono teatral del discurso político en Estados Unidos, existe la voluntad política y la capacidad para, en última instancia, hacer lo correcto. En opinión de Fitch, el acuerdo es un primer paso importante, pero no el final del proceso que conducirá a un plan creíble para reducir el déficit presupuestario a un nivel que garantice la calificación AAA de Estados Unidos a medio plazo», afirmó la agencia.
La agencia también afirmó que «los fundamentos económicos y financieros que respaldan la calificación AAA de Estados Unidos siguen siendo sólidos». Según Fitch, «los balances y la rentabilidad de las empresas son saludables, el crecimiento subyacente de la productividad se mantiene relativamente robusto y el dólar continúa ostentando la posición de moneda de reserva mundial».
Sin embargo, al final del comunicado, Fitch advirtió que, según las tendencias actuales, la deuda estadounidense —teniendo en cuenta los municipios, los estados y el gobierno federal— debería alcanzar el 100% del Producto Interno Bruto (PIB) a finales de 2012 y seguirá aumentando a medio plazo, «un perfil que no es compatible con el mantenimiento de la calificación AAA».
A principios de junio, Fitch advirtió que la calificación de Estados Unidos se pondría en observación ante una posible rebaja si el país no aprobaba un plan antes del 2 de agosto para reducir el déficit presupuestario y elevar el techo de la deuda.
