Alckmin demuestra claramente el daño multimillonario que Campos Neto está causando a Brasil.
"Terminas ahorrando mil millones, quinientos millones, y terminas gastando casi R$ 200 mil millones por tener la tasa Selic en esa altura", dijo.
247 - El presidente interino y ministro de Desarrollo, Industria y Comercio (MDIC), Geraldo Alckmin, criticó este jueves (22) la decisión del Banco Central de mantener la tasa básica de interés de la economía (tasa Selic) en el 13,75 % anual, incluso con la inflación en descenso. En una declaración contundente, Alckmin destacó el perjuicio causado al país por el presidente del Banco Central, Roberto Campos Neto.
Alckmin, quien ejerce como Presidente de la República esta semana durante el viaje del presidente Luiz Inácio Lula da Silva a Europa, demostró claramente el impacto negativo de la elevada tasa Selic. Enfatizó que cada aumento del 1% en la tasa Selic cuesta R$ 38 mil millones en pagos del servicio de la deuda pública, y que una tasa un 5% superior a la debida resultaría en un costo aproximado de R$ 190 mil millones.
"Se termina ahorrando mil millones, quinientos millones, y se termina gastando casi R$ 200 mil millones por tener la tasa Selic tan alta", criticó Alckmin. Su declaración pone de relieve el importante daño que la actual política monetaria está causando a las finanzas públicas del país.
Alckmin también destacó que, incluso durante la gestión de Roberto Campos Neto al frente del Banco Central, la tasa Selic ya se había reducido al 2% anual, el nivel más bajo de la serie histórica. Además, señaló que el actual escenario internacional de tasas de interés negativas y caída de la inflación dificulta aún más la comprensión de la decisión del Comité de Política Monetaria (Copom) de mantener altas las tasas de interés básicas.
Ante la caída de la inflación y las expectativas de nuevas reducciones, Alckmin argumentó que la elevada tasa Selic, en última instancia, tiene un impacto fiscal negativo. Enfatizó que, si la preocupación es la deuda pública, no hay nada peor que mantener tasas de interés innecesariamente altas.
El presidente interino manifestó claramente su insatisfacción con la decisión del Banco Central y destacó el daño económico y fiscal que enfrenta el país debido a la elevada tasa Selic. Sus palabras resuenan como un llamado a una política monetaria más adecuada a la situación actual de Brasil, buscando impulsar la actividad económica y garantizar una gestión fiscal más eficiente.