Los aliados de Haddad salen en defensa de Guilherme Mello para el Banco Central.
Los partidarios consideran exagerada la reacción negativa del mercado y destacan el desempeño técnico del Secretario al frente del Tesoro.
247 - Los aliados del ministro de Hacienda, Fernando Haddad (PT), consideran desproporcionada la reacción negativa del mercado financiero ante la posible nominación del Secretario de Política Económica, Guilherme Mello, para uno de los puestos vacantes en el directorio del Banco Central. Según allegados al ministro, las críticas no tienen en cuenta la trayectoria del secretario al frente de la SPE (Secretaría Especial de Política Económica) ni los resultados obtenidos durante su mandato, marcados por pronósticos económicos considerados acertados y la ausencia de decisiones consideradas radicales, informa el periódico. El Globo.
Según informes, Haddad sugirió la nominación de Mello al presidente Luiz Inácio Lula da Silva (PT), junto con la del economista Tiago Cavalcanti, para ocupar los puestos de director de Política Económica y Organización y Resolución del Sistema Financiero del Banco Central. Estos puestos quedaron vacantes tras el mandato de Diogo Guillén y Renato Dias Gomes, quienes dejaron la institución en diciembre. Según el propio ministro de Hacienda, Lula aún no ha tomado una decisión definitiva sobre los nombres. Tras la selección presidencial, los candidatos deberán someterse a una audiencia de confirmación en el Senado Federal.
La posibilidad de que Mello asuma uno de los cargos directivos del Banco Central ha generado malestar entre los actores del mercado, principalmente debido a la preocupación de que su trayectoria desarrollista y sus estrechos vínculos con el Partido de los Trabajadores (PT) puedan llevar a una postura más tolerante con la inflación. El partido, históricamente crítico con las altas tasas de interés, se ha opuesto abiertamente a subir la tasa Selic. Otro punto que han suscitado críticas es el perfil académico del secretario antes de incorporarse al gobierno, a diferencia de su predecesor, Diogo Guillén, quien ocupaba el cargo de economista jefe de Itaú Asset cuando fue nombrado.
La Dirección de Política Económica se considera una de las más estratégicas del Banco Central, ya que desempeña un papel central en el Comité de Política Monetaria (Copom), responsable de fijar la dirección de la tasa Selic. Esta área se encarga de elaborar estudios sobre el escenario macroeconómico, elaborar proyecciones y presentar recomendaciones de política monetaria, además de proponer la tasa de interés básica.
Descrito como discreto, Guilherme Mello, de la Secretaría de Política Económica, lideró el diálogo con el Banco Central sobre la modificación del modelo de meta de inflación, que adoptó la medición continua, en línea con las prácticas internacionales. También participó en la formulación de un nuevo modelo de financiamiento inmobiliario con recursos de ahorro, iniciativa que recibió evaluaciones positivas del mercado. Dentro del Ministerio de Hacienda, desempeñó un papel importante en las medidas de apoyo a Rio Grande do Sul, en la lucha contra la crisis de precios de los alimentos y en las discusiones relacionadas con el aumento de tarifas.
Tras bambalinas, fuentes gubernamentales señalan una preocupación adicional: la percepción de que el posible nombramiento de Mello podría indicar un distanciamiento entre el Palacio Presidencial y el presidente del Banco Central, Gabriel Galípolo. Según estas fuentes, Galípolo fue informado sobre las sugerencias de Haddad, pero no hubo una conversación directa con Lula sobre los nombres. El posible nombramiento se produciría tras las críticas públicas del gobierno y los líderes del PT respecto a la política de tasas de interés, que alcanzó su nivel más alto desde 2006 bajo la gestión de Galípolo.
A pesar del tenso ambiente actual, los aliados señalan que el proceso de nominación del propio Galípolo, en mayo de 2023, siguió un guion similar. En aquel entonces, el gobierno criticaba duramente al entonces presidente del Banco Central, Roberto Campos Neto, y el nombre de Galípolo también fue recibido con desconfianza por el mercado financiero, que hoy valora positivamente su gestión al frente de la autoridad monetaria.


