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ApexBrasil advierte sobre riesgos para el acuerdo Mercosur-Unión Europea tras reacción política en Europa.

Jorge Viana dice que la resistencia dentro de la Unión Europea y los desafíos legales aumentan la incertidumbre.

Brasilia (DF), 22 de enero de 2026 - El presidente de la Agencia Brasileña de Promoción de Exportaciones e Inversiones (ApexBrasil), Jorge Viana, durante una conferencia de prensa sobre las oportunidades comerciales para Brasil tras la ratificación del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea. Foto: Marcelo Camargo/Agência Brasil

247 - ApexBrasil, la agencia de promoción de exportaciones y atracción de inversiones, considera que aumenta la incertidumbre en torno al acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea debido a la creciente resistencia política dentro del bloque europeo y al ambiente de escrutinio legal sobre los próximos pasos del tratado. Esta evaluación fue presentada por el presidente de ApexBrasil, Jorge Viana, al comentar la situación en Brasilia.

Las declaraciones fueron Publicado por Brazil Stock Guide, que informó sobre la evaluación de Viana sobre el momento del acuerdo, señalando que, aunque el pacto sigue siendo estratégico para ambas partes, enfrenta una oposición significativa dentro de la Unión Europea y puede verse afectado por la posición de las instituciones europeas sobre su progreso.

Un acuerdo de mil millones de dólares, una disputa creciente.

Según Jorge Viana, el acuerdo Mercosur-Unión Europea conecta dos bloques que, en conjunto, representan un producto interno bruto (PIB) de alrededor de 22 billones de dólares. Considera que esta magnitud ayuda a explicar por qué el tema se ha convertido en blanco de presiones internas, especialmente en sectores protegidos y segmentos políticos que ven riesgos para sus economías nacionales.

Al analizar el contenido del tratado, Viana afirmó que el texto incluye mecanismos de salvaguardia diseñados para prevenir distorsiones del mercado, en un intento por contrarrestar las críticas de sectores más protegidos de la economía europea. La idea, según el director de ApexBrasil, es demostrar que el acuerdo se diseñó para equilibrar intereses y reducir las perturbaciones competitivas abruptas.

Sin embargo, el funcionario destacó que la resistencia al interior del bloque europeo sigue siendo alta, lo que alimenta un ambiente de inestabilidad política que podría obstaculizar el proceso de ratificación, incluso con la presión de diversos sectores interesados ​​en ampliar el comercio entre las regiones.

Conversación con el Senado y la promesa de prioridad en 2026

Viana declaró que discutió la trayectoria del acuerdo en Brasil con el presidente del Senado, Davi Alcolumbre (União-AP), en una reunión celebrada el miércoles 21 de enero. Según Viana, Alcolumbre indicó que la aprobación legislativa del pacto será prioritaria en 2026, lo que indica un intento de acelerar el proceso nacional.

En una de las declaraciones destacadas, Viana atribuyó al presidente del Senado la intención de colocar el tema en el tope de la agenda cuando el Congreso reanude sus trabajos después del receso. "Hará de este asunto el punto principal de la agenda cuando el Congreso reanude sus actividades después del receso. Esta es la prioridad número uno.""Viana dijo, según el informe."

El presidente de ApexBrasil también afirmó que la estrategia podría pasar por la coordinación con los parlamentos del Mercosur para aprobar rápidamente el acuerdo en la región, lo que, según él, serviría como forma de aumentar el costo político del retraso europeo. "Veamos si colabora con los líderes legislativos del Mercosur para aprobarlo lo antes posible, en Brasil y en todo el Mercosur. Es una forma educada de presionar a los europeos"., declaró.

Alineación con Alckmin y el objetivo de acelerar la ratificación.

Viana afirmó que su interpretación coincide con la del vicepresidente Geraldo Alckmin, en el sentido de que Brasil pretende acelerar el proceso de ratificación interna. El mensaje central, en este sentido, es que el país busca reducir las incertidumbres internas y avanzar institucionalmente, incluso si la parte europea aún enfrenta resistencia política y debates legales.

Al enfatizar este razonamiento, el presidente de ApexBrasil buscó presentar el esfuerzo brasileño como un avance hacia la previsibilidad y una reafirmación del interés estratégico en el acuerdo. Para el gobierno y los sectores exportadores, señalar la prioridad legislativa en 2026 también serviría como argumento político, indicando que Brasil estaría dispuesto a cumplir con los pasos internos a la espera de los acontecimientos en el continente europeo.

Esta postura, sin embargo, no elimina el principal punto de tensión destacado por Viana: la oposición interna dentro de la Unión Europea, que puede actuar tanto política como jurídicamente, creando un camino más largo e incierto para la efectiva entrada en vigor del tratado.

La oposición cruza ideologías y se convierte en una “colisión” política.

Uno de los elementos que destacó Jorge Viana fue la transversalidad de la resistencia al acuerdo. Según él, la oposición no se limita a un espectro ideológico específico y terminó uniendo fuerzas distintas en un movimiento de bloqueo.

“Sectores de extrema izquierda y de extrema derecha han unido fuerzas, creando una especie de colisión contra el acuerdo”."Esta descripción sugiere un ambiente donde se combinan críticas económicas, agendas nacionales y disputas partidistas, dificultando la construcción de consensos", afirmó el presidente de ApexBrasil.

Este tipo de coalición de veto tiende a aumentar la imprevisibilidad del proceso europeo, ya que amplía el abanico de actores capaces de bloquear el progreso en la cuestión. En la práctica, la oposición puede surgir de preocupaciones ambientales, agrícolas e industriales, así como de disputas sobre soberanía regulatoria y proteccionismo sectorial.

Consejo Europeo, revisión jurídica y límites del papel de Brasil

Viana también indicó que se esperaba que el Consejo Europeo se pronunciara el jueves 22 de enero sobre los próximos pasos del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea. Si bien el funcionario no detalló ninguna decisión, la expectativa de una declaración institucional sugiere que la agenda ha entrado en una etapa delicada del proceso europeo, en la que las señales políticas pueden guiar el progreso y el ritmo del análisis.

También señaló que las revisiones legales de los acuerdos comerciales no son infrecuentes en el bloque, citando como referencia el acuerdo entre la Unión Europea y Canadá. Esta mención indica que, desde una perspectiva europea, las impugnaciones legales pueden formar parte del proceso y, al mismo tiempo, servir como herramienta para retrasar o recalibrar políticamente el proceso ante críticas internas.

Finalmente, Viana enfatizó que Brasil no tiene ningún rol en presionar a los tribunales europeos ni en buscar una implementación provisional del acuerdo, afirmando que tales decisiones son responsabilidad exclusiva de las instituciones europeas. El mensaje, por lo tanto, es que el núcleo del impasse reside en la dinámica interna de la Unión Europea, y no en medidas que la parte sudamericana podría implementar unilateralmente.

¿Qué está en juego para el Mercosur y la Unión Europea?

Las declaraciones de Jorge Viana, según se informó, presentan un panorama en el que Brasil intenta acelerar su parte del proceso político, al tiempo que reconoce la existencia de un cuello de botella al otro lado del Atlántico. La apuesta de Brasil por el procesamiento interno en 2026 busca reforzar su compromiso con el acuerdo y reducir el margen de acusaciones de lentitud interna.

Al mismo tiempo, el director de ApexBrasil indica que la resistencia europea y el escrutinio legal podrían causar más retrasos, haciendo que el avance del pacto dependa de decisiones políticas y equilibrios que escapan al control de Brasil. En este escenario, el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea sigue siendo un objetivo estratégico, pero actualmente se encuentra en una fase en la que las presiones sectoriales, las disputas ideológicas y los mecanismos institucionales europeos tienden a definir el ritmo y el resultado de las negociaciones.

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