Hermoso balcón del BC
Mire la idea del Banco Central: no solo escuchar a los bancos para que elaboren estimaciones de inflación
Esta es una de esas ideas obvias, pero nadie se atreve a implementarla. El Banco Central está estudiando la posibilidad de ampliar el alcance de la encuesta semanal Focus. El tema parece aburrido (y lo es), pero impacta profundamente la vida de todos los brasileños. El enfoque es el siguiente: cada semana, el Banco Central recopila de los bancos brasileños sus estimaciones para diversos indicadores económicos, incluida la inflación. Pues bien, durante las últimas doce semanas, la estimación del IPCA, la tasa oficial de inflación, ha aumentado sin cesar, según el "mercado" (como les gusta que los llamen a los bancos). Pero ellos son parte interesada en esta historia. El Banco Central utiliza estas estimaciones para decidir la tasa de interés de la economía cada 45 días, en las reuniones del Copom. Cuanto mayor sea la previsión de inflación, mayor será la propensión a subir estas tasas de interés como forma de enfriar la economía. Y las tasas de interés altas son un bálsamo, pan comido, pan comido para las instituciones financieras. Para los consumidores y las empresas, es una cucharada de aceite de ricino: amarga e indigesta. Con tasas de interés más altas, aumenta el costo de financiamiento de casas, autos, electrodomésticos, inversiones, etc., etc., etc.
En definitiva, escuchar solo a los bancos en Focus es casi como dejarle el gallinero al zorro. Ahora, el Banco Central pretende incorporar otras voces a la encuesta de Focus, como las de profesores académicos de algunas de las principales universidades brasileñas. En teoría, estos profesionales son más imparciales en sus consideraciones. Sin embargo, sería prudente que el Banco Central estableciera algunas directrices antes de elegir estos nombres.
Los profesores universitarios suelen complementar sus magros salarios con servicios de consultoría para empresas privadas. Si entre sus "clientes" se incluyen instituciones financieras, por ejemplo, esta neutralidad podría verse comprometida.
Otro punto: ¿por qué no escuchar también a entidades de otros sectores, como la industria, el comercio y la agricultura, siendo esta última crucial para la inflación debido a la importancia de los alimentos? Podría argumentarse que el comercio y la industria tienen interés en proyectar una inflación más baja para evitar recortes en las tasas de interés. Es cierto, pero los bancos también tienen sus preferencias. Arbitrar la información (a menudo dispar y contradictoria) de diferentes sectores de la sociedad es una función del gobierno y, por extensión, del Banco Central.
