Un multimillonario chino acusa a Esteves de fraude bursátil.
El empresario Shad Ban Chun, que llegó a Brasil en la década de 50, ha presentado una demanda exigiendo 460 millones de reales en concepto de daños y perjuicios a BTG Pactual por pérdidas en el mercado de valores; supuestamente el banco permitió inversiones de altísimo riesgo.
Otro caso de grandes pérdidas en el Bovespa ha llegado a los tribunales. Según informó el portal digital del diario O Estado de S. Paulo este lunes 24, el multimillonario chino, brasileño nacionalizado y accionista minoritario de BRF (BRFS3), presentó una demanda de indemnización contra BTG Pactual (BBTG11) y los administradores de GG (Governance and Investment Management) por pérdidas de alrededor de 460 millones de reales registradas en 2012, debido a una arriesgada apuesta en operaciones con derivados apalancados, no permitidas por la normativa del fondo Bird, propiedad de la familia china. Según la familia, el fondo perdió el 30% de sus activos entre marzo y agosto de 2012, mientras que el Ibovespa acumuló una caída del 8% en el mismo período.
El reportaje del periódico paulista Estadão relata que el veterinario Shad Ban Chun llegó a Brasil a finales de la década de 1950, tras haber fundado Eleva en Porto Alegre (RS), antigua propietaria de las marcas de leche Elegê y Avipal. En 2007, Chun vendió la empresa a Perdigão por 1,5 millones de reales, además de acciones en la empresa controladora. Tras la fusión de la compañía con Sadia en 2009, la participación de la familia Chun se redujo del 8% en 2009 al 3,44% en 2012. Según información de Estadão, las acciones recibidas por el multimillonario chino se destinaron al fondo Bird, cuya normativa solo permite operaciones con derivados para cobertura, algo que la familia Chun afirma que GG no realizó, acusándola de llevar a cabo transacciones apalancadas. El fondo fue gestionado por GG en 2008, pero pasó a estar bajo la gestión de Santander hasta 2010, y posteriormente a BTG.
Toda la discusión gira en torno a esta regulación. Según la familia Shan, durante 14 días de mayo de 2012, GG ocultó que realizaba operaciones con derivados, incluyendo opciones de compra y venta sobre el índice de futuros del Bovespa. Los Shan afirman que, entre marzo y agosto de 2012, el fondo perdió más del 30% de sus activos, mientras que el Ibovespa cayó un 8% y la cartera de acciones del fondo un 11%. GG, por su parte, sostiene que, entre marzo y junio, el fondo perdió el 24% de su valor y el Ibovespa, el 20%.
Entre las acusaciones figura también BTG, que, según la familia Shan, supuestamente magnificó las pérdidas con cálculos erróneos, lo que derivó en solicitudes de margen punitivas y obligó al cierre de operaciones con derivados en el peor momento posible. En su defensa, el banco de André Esteves acusa al empresario chino de presentar una apelación de mala fe, puesto que sabía lo que ocurría con sus fondos y conocía bien el mercado de derivados, habiendo amasado su fortuna en el sector de la soja. GG, por su parte, afirma que se celebraban reuniones mensuales con la familia, que daba su visto bueno a todas las operaciones.
