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Brasil podría ahorrar R$ 400 millones con el horario de verano, dice Silveira

El Ministro de Minas y Energía recibe una recomendación de la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (ONS) para restablecer medidas centradas en la crisis del agua; se espera que la decisión se tome dentro de diez días.

Alexandre Silveira, lanzamiento de la Política Nacional de Transición Energética, 26 de agosto de 2024 (Foto: Tauan Alencar/MME)

247 - El ministro de Minas y Energía, Alexandre Silveira, anunció el jueves pasado (19) que había recibido una recomendación formal del Operador Nacional del Sistema Eléctrico (ONS) para reanudar el horario de verano, como forma de mitigar el impacto de la actual crisis hídrica en el país. La medida, que ya ha sido evaluada y aprobada por el Comité de Monitoreo del Sector Eléctrico, podría generar un ahorro estimado de R$ 400 millones, evitando la necesidad de activar centrales térmicas, que tienen un mayor costo. Según Informe de Valor, la decisión final deberá tomarse en un plazo de diez días, tras evaluar otras alternativas de resiliencia energética.

En una conferencia de prensa celebrada en la sede de la ONS en Río de Janeiro, el ministro enfatizó que, a pesar de la recomendación, el gobierno aún se encuentra en la fase de estudio y que "no existe riesgo de una crisis energética". Reiteró que la decisión sobre la implementación del horario de verano está en manos del gobierno federal, pero se basará en análisis técnicos del sector eléctrico. "La decisión sobre el horario de verano es del gobierno, pero el sector energético es quien la informa", declaró Silveira, enfatizando que aún debe discutirlo con otros sectores involucrados antes de hacer cualquier anuncio.

El ministro también aclaró que, incluso si la medida se aprueba antes de las elecciones municipales, el horario de verano no se implementará antes de la segunda vuelta electoral. "Todavía no estoy convencido de la necesidad de implementar el horario de verano", señaló, explicando que la situación energética, a pesar de la escasez de precipitaciones, no es motivo de preocupación inmediata.

La actual crisis hídrica es una de las más graves en décadas, según datos del Centro Nacional de Monitoreo y Alertas de Desastres Naturales (Cemaden). «Hoy tenemos la precipitación más baja desde que el Cemaden comenzó a monitorearla hace 74 años», declaró Silveira. El ministro también aprovechó la oportunidad para criticar la suspensión del horario de verano en 2019, afirmando que la decisión de entonces carecía de base científica adecuada, lo que agravó la crisis energética de 2021.

Además de reducir la necesidad de generación de energía térmica, el horario de verano podría ayudar a aliviar el consumo durante las horas punta, especialmente cuando las reservas de agua en los principales embalses están por debajo de las expectativas. Sin embargo, la complejidad del panorama energético brasileño exige que el gobierno evalúe la viabilidad y el impacto de otras posibles soluciones antes de tomar decisiones definitivas.

Con cautela, Alexandre Silveira reiteró que la prioridad es garantizar la seguridad energética del país sin causar perturbaciones innecesarias a la población. La decisión final sobre el horario de verano debe considerar no solo las necesidades del sector eléctrico, sino también el impacto económico y social de la medida.

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