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La CEPAL estima una contracción del 1,5% en la economía brasileña.

El informe anual de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), publicado este miércoles 29, estima una contracción del 0,4% en Sudamérica, impulsada principalmente por Brasil, cuya contracción se calculó en un 1,5% este año; según el estudio, América Latina y el Caribe deberían crecer solo un 0,5% en 2015; estas cifras fueron presentadas por la secretaria ejecutiva de la CEPAL, Alicia Bárcena, en Santiago de Chile, en una entrevista transmitida por videoconferencia.

El informe anual de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), publicado este miércoles 29, estima una contracción del 0,4% en Sudamérica, impulsada principalmente por Brasil, cuya contracción se calculó en un 1,5% este año; según el estudio, América Latina y el Caribe deberían crecer solo un 0,5% en 2015; las cifras fueron presentadas por la secretaria ejecutiva de la CEPAL, Alicia Bárcena, en Santiago de Chile, en una entrevista transmitida por videoconferencia (Foto: Aquiles Lins).

Marieta Cazarré, de Agência Brasil - La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) publicó el miércoles 29 su informe anual sobre las perspectivas económicas de la región, estimando una contracción del 0,4% en Sudamérica, impulsada principalmente por Brasil, cuya caída se calcula en un 1,5% este año. Las cifras fueron presentadas por la Secretaria Ejecutiva de la CEPAL, Alicia Bárcena, en Santiago de Chile, en una entrevista transmitida por videoconferencia.

Según el estudio, se prevé que América Latina y el Caribe crezcan solo un 0,5 % en 2015. Si bien la desaceleración es un fenómeno generalizado en toda la región, el crecimiento varía considerablemente entre las subregiones. Sudamérica, por ejemplo, muestra una contracción del -0,4 %, mientras que se espera que Centroamérica y México crezcan un 2,8 %, y los países del Caribe tendrán un crecimiento estimado del 1,7 %.

Según el informe, la desaceleración se debe a factores tanto externos como internos, y el principal desafío es impulsar la inversión y mejorar la productividad. Carlos Mussi, director de la oficina de la CEPAL en Brasil, afirmó que la economía brasileña se encuentra en una encrucijada respecto a qué tipo de ajustes deben realizarse y qué rumbo tomar para reactivar el crecimiento. Todo ello en un contexto de gran incertidumbre a nivel internacional. «Estamos aumentando las tasas de interés, que representan gastos. Al mismo tiempo, estamos experimentando una disminución en la recaudación tributaria. Por lo tanto, la economía brasileña debe comenzar a tomar decisiones», analiza.

Respecto al lento crecimiento global, el estudio destaca la desaceleración en China y otras economías emergentes, y enfatiza la tendencia a la baja de los precios de las materias primas y la incertidumbre en los mercados financieros internacionales. Con el fortalecimiento del dólar y las dudas sobre la estabilidad del euro, se observa una mayor volatilidad en los tipos de cambio. Carlos Mussi señala que, a pesar de la desaceleración del crecimiento en China, todavía hablamos de una expansión del 6,5%, «en un escenario de escaso crecimiento global».

Según Antônio Prado, secretario ejecutivo adjunto de la CEPAL (Comisión Económica para América Latina y el Caribe), Brasil siempre ha tenido una gran capacidad de recuperación tras los ajustes, como en 2003. «Esta fuerte devaluación de la moneda incentivará al sector manufacturero a exportar más y a importar menos. Se espera que la economía reciba efectos positivos de la industria manufacturera y atraiga más inversión», afirmó.

Para estimular el crecimiento, el informe de la CEPAL destaca la importancia de contar con reglas fiscales que protejan la inversión, recurriendo a las alianzas público-privadas y a nuevas fuentes de financiamiento, como los bancos de inversión e infraestructura en países emergentes, por ejemplo, los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica). Añade, además, que la inversión no solo influye en el ritmo y la acumulación de capital, sino que también está relacionada con la productividad de las economías.

Según Carlos Mussi, la inversión está ligada a la confianza, y esta debe generarse. Afirmó: «A los inversores les preocupa la solidez de las finanzas públicas. Temen verse sorprendidos por aumentos de impuestos, fluctuaciones en las tasas de interés o la disponibilidad de crédito, por ejemplo. La economía brasileña atraviesa una tremenda crisis crediticia. El crédito para personas jurídicas está prácticamente paralizado».

Otro aspecto citado en el informe de la CEPAL es el impacto negativo en la tasa de desempleo, que se prevé que aumente del 6% al 6,5%. Este debilitamiento de la creación de empleo afecta al poder adquisitivo de las familias, lo que se traduce en menores tasas de crecimiento del consumo privado.