Bajo el mandato de Temer, la incertidumbre económica alcanza su peor nivel desde 2017.
El Indicador de Incertidumbre Económica, medido por FGV, subió 10,1 puntos de mayo a junio de este año, alcanzando los 125,1 puntos en una escala de cero a 200; este es el nivel más alto desde enero de 2017 (125,4 puntos); con este resultado, el indicador se mantuvo en la región de alta incertidumbre (por encima de 110 puntos) por cuarto mes consecutivo.
Vitor Abdala - Reportero de Agência Brasil - El Indicador de Incertidumbre Económica, medido por la Fundación Getulio Vargas (FGV), aumentó 10,1 puntos entre mayo y junio de este año, alcanzando los 125,1 puntos en una escala de 0 a 200. Este es el nivel más alto desde enero de 2017 (125,4 puntos). Con este resultado, el indicador se mantuvo en la zona de alta incertidumbre (por encima de los 110 puntos) por cuarto mes consecutivo.
Según FGV, la huelga de camioneros generó presión inflacionaria, aumentó la volatilidad en el mercado bursátil, provocó la renuncia del entonces presidente de Petrobras, Pedro Parente, y "puso en peligro la recuperación económica".
El aumento se observó en sus tres componentes, con especial énfasis en las expectativas, calculadas a partir de los pronósticos de los analistas económicos sobre el tipo de cambio y la inflación oficial, que aumentaron 21,5 puntos.
El componente de mercado, basado en la volatilidad del mercado bursátil, creció 10,3 puntos. Por su parte, el componente de medios, medido según la frecuencia de noticias que mencionan la incertidumbre en la prensa, aumentó 4 puntos.
