Los trabajadores de Eletrobras organizan una huelga este martes para protestar contra la privatización.
"Es importante que los trabajadores se organicen, que se movilicen, porque renunciar a estas empresas públicas en sectores que son estratégicos para el desarrollo económico y social del país es delegar nuestra trayectoria de desarrollo y nuestros intereses a intereses extranjeros, es renunciar a la soberanía nacional", afirma Víctor Pagani, supervisor de la Oficina Regional del Dieese.
Red actual de Brasil Los trabajadores y sindicalistas de Eletrobras han programado una huelga para el próximo martes (17) contra la privatización de la empresa estatal y por el despido del actual presidente, Wilson Ferreira Júnior. En entrevista con la periodista Marilu Cabañas, de Rádio Brasil Atual, el supervisor de la Oficina Regional del Dieese, Victor Pagani, explicó que, además de las políticas contra la empresa impulsadas por el gobierno de Temer, los trabajadores del sector eléctrico enfrentan amenazas de suspensión del pago de la Participación en las Ganancias o Resultados (PLR) a la que tienen derecho.
En junio, la categoría ya había paralizado sus actividades durante tres días, protestando también contra el proceso de privatización y la destrucción de la empresa estatal. Según Pagani, esta vez las exigencias que Eletrobras ha estado planteando a los trabajadores pesan con fuerza, obligándolos a devolver el bono de participación en las ganancias recibido de los años 2012 y 2013, alegando que la empresa no obtuvo ganancias durante ese período. El pago del bono de participación en las ganancias de 2017, que se abonaría este año, también está bajo amenaza de suspensión.
El supervisor del Dieese también considera que, además de defender los derechos laborales, la movilización a favor de las empresas públicas es importante para garantizar el acceso de la población a los bienes escasos y sociales, fundamentales para mantener la sociedad y reactivar el dinamismo de la economía.
"Es importante que los trabajadores se organicen, que se movilicen, porque renunciar a estas empresas públicas en sectores que son estratégicos para el desarrollo económico y social del país es delegar nuestra trayectoria de desarrollo y nuestros intereses a intereses extranjeros, es renunciar a la soberanía nacional", afirma Pagani, quien también cita que en los países desarrollados, el sector hidroeléctrico, conocido por sus políticas liberales, es propiedad del Estado en el 73% de las empresas, frente al 54% en Brasil.
