Las exenciones fiscales del gobierno redujeron los precios de la electricidad en un 20%.
Esta fue la conclusión de un estudio realizado por la Federación de Industrias de Río de Janeiro (Firjan); sin embargo, la organización destacó que los ajustes realizados por los distribuidores y el aumento de los precios de la energía resultante de la activación de las centrales térmicas —la mayoría de las cuales se generan a partir de gas natural— absorbieron más de la mitad de la reducción.
Nielmar de Oliveira
Reportero de Agência Brasil
Río de Janeiro - Un estudio publicado hoy (28) por la Federación de Industrias de Río de Janeiro (Firjan) encontró que la reducción de impuestos promovida por el gobierno federal sobre los costos de la electricidad suministrada a la industria, combinada con el proceso de renovación de concesiones en el sector, causó una caída efectiva del 20% en el costo de la electricidad en Brasil.
La organización señaló, sin embargo, que los ajustes realizados por los distribuidores y el aumento del precio de la energía resultante de la activación de las centrales térmicas —la mayoría de las cuales se generan a partir de gas natural— absorbieron más de la mitad de la reducción.
Según información de Firjan, el costo promedio de la energía para la industria en el país cayó un 20,8% entre diciembre de 2012 y enero de 2013, bajando de R$ 332,23 por megavatio-hora (MWh) a R$ 263 por MWh – valor que se mantuvo en enero de este año.
El estudio indica que, de los 63 distribuidores analizados, 36 experimentaron un aumento en los costos de energía de entre el 5% y el 15%, considerando los ajustes ya realizados en 2013. En seis distribuidores, la variación fue superior al 20%, lo que significa que los ajustes absorbieron casi toda la reducción lograda en enero, tras el anuncio del paquete energético del gobierno.
El presidente de Firjan, Eduardo Eugenio Gouvêa Vieira, reconoce que el país ha progresado, pero defiende la necesidad de que la reducción de los costes energéticos siga siendo un tema de debate, especialmente a nivel estatal.
“La carga tributaria, en especial el ICMS [Impuesto a la Circulación de Bienes y Servicios], incrementa considerablemente el costo de la energía y la producción industrial, lo que menoscaba su competitividad. El gobierno federal demostró valentía al mostrar que es posible reducir el costo de este insumo. Ahora les corresponde a los estados tomar medidas al respecto”, afirmó.