Esto significa que el papel de las empresas estatales va mucho más allá de los ingresos que obtienen de su venta.
Una nota técnica del Dieese sobre privatizaciones, publicada este jueves (1), analiza la actual política de privatizaciones del gobierno ilegítimo y golpista de Michel Temer (MDB-SP) y discute el papel estratégico de las empresas estatales, en Brasil y en el mundo, en la producción y expansión de condiciones estructurales (infraestructura y servicios básicos, insumos estratégicos, crédito e inversión) para el desarrollo económico y social. "La venta de empresas que gestionan recursos estratégicos compromete la soberanía nacional", afirma la nota.
De CUT - Una nota técnica del Dieese sobre privatizaciones, divulgada este jueves (1), analiza la actual política de privatizaciones del gobierno ilegítimo y golpista de Michel Temer (MDB-SP) y discute el papel estratégico de las empresas estatales – en Brasil y en el mundo – en la producción y expansión de condiciones estructurales (infraestructura y servicios básicos, insumos estratégicos, crédito e inversiones) para el desarrollo económico y social.
El análisis comienza con un resumen del programa político de Temer, que propone una serie de reformas –ya aprobó la reforma laboral, que eliminó más de 100 puntos de la CLT (Consolidación de las Leyes del Trabajo), y quiere aprobar la reforma de las pensiones, que elimina las oportunidades de jubilación para millones de brasileños– como principal agenda para alterar el marco estructural de la economía.
Este programa, que según el Gobierno pretende resolver la cuestión del desequilibrio fiscal, retoma la agenda de privatizaciones y desregulación de las relaciones económicas y sociales, conceptos de la década de 1990, señala el comunicado.
El primer punto de la agenda recupera la vieja idea de que "el sector privado, impulsado por la búsqueda de ganancias, sería más eficiente en el desempeño de sus actividades y, por tanto, haría una mayor contribución al desarrollo del país a través de la prestación de servicios o la producción de bienes de mejor calidad y a menores precios", afirman los técnicos del Dieese.
El segundo argumento se basa en la premisa de que "la privatización nos permitiría simultáneamente abordar los crecientes desequilibrios en las finanzas públicas y realizar nuevas y mayores inversiones en infraestructura".
El gobierno golpista ignora el papel de las empresas estatales en el desarrollo económico y social y presenta argumentos de privatización poco realistas.
En la nota técnica, Dieese advierte sobre los daños que la privatización de empresas estatales representa para Brasil y los brasileños, discute intereses colectivos y da ejemplos de cómo las empresas estatales fueron fundamentales para el crecimiento de varios países desarrollados, mostrando que "el papel de las empresas estatales excede mucho el valor monetario que se puede recaudar con su venta".
La nota también explica que, incluso si se utiliza como parámetro el valor de mercado a corto plazo, este es inferior a la rentabilidad que puede generar para la Unión y, por ende, para la sociedad brasileña en general. Si a esto se suma su función social, su valor para el país se vuelve aún mayor. Por lo tanto, ceder grandes empresas en sectores estratégicos, especialmente al capital extranjero —aunque sean estatales—, significa delegar nuestra trayectoria de desarrollo económico y social a intereses que no son necesariamente los de la sociedad brasileña.
La venta de empresas que gestionan recursos estratégicos compromete la soberanía nacional. De igual manera, la capacidad de un país para hacer frente a intereses externos depende en gran medida de su capacidad para gestionar sus activos estratégicos y salvaguardar los intereses de su población.
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