Dilma lanza programa "Brasil Sin Miseria" con presupuesto de R$ 20 mil millones.
El objetivo es sacar a más de 16 millones de brasileños de la pobreza extrema.
La presidenta Dilma Rousseff lanzó hoy el plan "Brasil Sin Pobreza", que busca sacar a 16,2 millones de personas de la pobreza extrema. En un discurso en el Palacio de Planalto, afirmó que el mayor mérito del plan es haber incorporado el debate sobre la pobreza a la agenda gubernamental. "El plan tiene el efecto de visibilizar que la pobreza aún existe en este país", afirmó. El programa contará con inversiones anuales de R$ 20 mil millones provenientes del Tesoro Federal, informó la ministra de Desarrollo Social y Combate al Hambre, Tereza Campello. Estos recursos incluyen el programa Bolsa Familia, que ofrece beneficios mensuales a familias de bajos ingresos y que este año cuenta con un presupuesto de R$ 16,5 mil millones.
En su discurso, la presidenta enfatizó que el plan se basa en tres pilares: transferencia de ingresos, inclusión productiva y acceso a servicios públicos. "Pretendemos mejorar la vida de 16 millones de brasileños que aún viven en extrema pobreza", reiteró. Dilma destacó que el plan amplía los logros sociales de los últimos años en el país. Enfatizó las políticas sociales de su predecesor, Luiz Inácio Lula da Silva, y destacó la movilidad social de millones de brasileños en el país. "Brasil ha demostrado al mundo que la mejor manera de crecer es distribuyendo los ingresos".
La presidenta afirmó que se había roto un círculo vicioso de crecimiento, pero sin sostenibilidad. "Con determinación, logramos sacar a 28 millones de personas de la pobreza e incluir a 32 millones en la clase media", afirmó. Añadió que el país, a lo largo de los años, abrió puertas al futuro, pero de forma imperdonable, las cerró a millones de brasileños. "Estamos aquí juntos para finalmente abrir la gran puerta al siglo XXI".
Un total de 26 ministros participan en la ceremonia, incluyendo a Antonio Palocci, de la Casa Civil, figura central en la actual crisis gubernamental, y 14 gobernadores. La presidenta Dilma Rousseff afirmó que el gran mérito del Plan Brasil Sin Miseria es incorporar a la agenda gubernamental el compromiso y la determinación de luchar para que el país erradique la pobreza. "Debemos hacer todo lo posible para superarla, para afirmar que la lucha contra la pobreza es deber del Estado y tarea de todos los brasileños de este país", instó.
En su discurso, la presidenta observó que tardó siglos en que "la lucha contra la pobreza se convirtiera en una política gubernamental prioritaria". Recordó que "nuestros pobres han sido acusados de todo, incluso de ser responsables de su propia pobreza". "Incluso han dicho que si les diéramos Bolsa Familia [un programa de bienestar social], se resignarían a la pobreza", criticó. En este punto, Dilma elogió a pensadores brasileños que analizaron la pobreza del país y buscaron soluciones al problema, como Gilberto Freire, Joaquim Nabuco, Sérgio Buarque de Holanda, Josué de Castro y Darcy Ribeiro.
La presidenta afirmó que el plan Brasil Sin Miseria refleja la voz de estos pensadores, quienes "redujeron a polvo las teorías fatalistas sobre la pobreza en Brasil". Dilma también recordó que la familia del artista visual Cándido Portinari cedió todos los derechos de su obra para ilustrar el plan, cuya imagen principal será la pintura "Retirantes", que, a juicio del gobierno, representa la miseria brasileña, concentrada en la región Nordeste. Dilma añadió que el plan "se hace eco de la voz, el trabajo y el compromiso del presidente Lula", vinculando el lanzamiento del proyecto con la labor realizada por su predecesor. Finalmente, advirtió que, si bien el gobierno es capaz de abordar problemas y crisis, no puede olvidar la crisis "más permanente y desafiante", que es la pobreza crónica que aún persiste en Brasil.
