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Dilma: La subasta de Libra es un pasaporte al futuro.

“Libra es prueba de que es perfectamente posible preservar los intereses del pueblo brasileño y atraer el interés de las empresas privadas”, dijo, y agregó que el próximo mes las empresas ganadoras de la subasta pagarán R$ 15 mil millones al gobierno federal al firmar el contrato con la Agencia Nacional del Petróleo.

“Libra es prueba de que es perfectamente posible preservar los intereses del pueblo brasileño y atraer el interés de las empresas privadas”, dijo, y agregó que el próximo mes las empresas ganadoras en la subasta pagarán R$ 15 mil millones al gobierno federal al firmar el contrato con la Agencia Nacional del Petróleo (Foto: Leonardo Attuch).

Thais Leitao
Reportero de Agência Brasil

Brasilia- La presidenta Dilma Rousseff afirmó hoy (28) que la licitación para la exploración de petróleo presalino en el campo Libra, en la cuenca de Santos, es un "verdadero pasaporte al futuro", ya que atraerá más inversión, tecnología, empleos e ingresos al país. Participó en el programa semanal. Café con el PresidenteSeñaló que el gobierno exigirá que aproximadamente el 60% de los equipos y servicios utilizados en la producción sean de fabricación nacional.

La subasta Libra de la semana pasada fue la primera celebrada bajo el régimen de producción compartida. Un consorcio formado por cinco empresas —la anglo-holandesa Shell, la francesa Total, las chinas CNPC y CNOOC, y Petrobras— ganó la licitación. En esa ocasión, Dilma hizo una declaración en la radio y la televisión nacionales y declaró que hay “equilibrio justo” entre intereses del Estado y de las empresas que explorarán y producirán el petróleo.

En el programa del lunes, la presidenta destacó que, bajo el modelo de reparto, Brasil retiene el 85% del petróleo extraído del lecho marino y puede transformar esta riqueza en educación, salud, desarrollo y creación de empleo. Según la presidenta Dilma, la subasta del campo Libra generará un billón de reales para el gobierno federal, los estados y los municipios durante los próximos 35 años, además de fortalecer la industria naval brasileña.

«Libra es prueba de que es perfectamente posible preservar los intereses del pueblo brasileño y atraer el interés de las empresas privadas», afirmó. Dilma también explicó que el modelo de participación en las ganancias se adopta cuando hay petróleo de buena calidad en el yacimiento y su ubicación ya se conoce. Cuando existe incertidumbre respecto a este aspecto —la ubicación del combustible fósil—, el modelo que se adopta, según ella, es diferente: el modelo de concesión.

Dado que el riesgo de no encontrar petróleo es alto [cuando se desconoce la ubicación], las compañías petroleras que se dedican a la explotación pagan regalías y participaciones especiales al gobierno federal, a los estados y a los municipios, y se quedan con el petróleo. Esto es justo, ya que la tasa de éxito es solo del 20%, en el mejor de los casos. En la capa presalina, la situación es diferente. Por eso lo llamamos régimen de reparto, porque dividimos el petróleo —explicó—.

El presidente añadió que el próximo mes las empresas ganadoras de la subasta pagarán 15 millones de reales al gobierno federal al firmar el contrato con la Agencia Nacional del Petróleo (ANP). Se prevé que la producción en el yacimiento Libra comience en cinco años.