La entrega de las reservas de petróleo del presal por parte de Temer rindió menos que una sola subasta de Dilma.
Las reglas establecidas en la subasta realizada por la Agencia Nacional del Petróleo (ANP) el viernes 27 de marzo reducirán la rentabilidad del gobierno en la exploración petrolera en comparación con la subasta del campo Libra, realizada hace cuatro años. Al finalizar la subasta, la ANP anunció la subasta de seis áreas y la recaudación de 6 millones de reales, menos de la mitad de lo obtenido en Libra: 15 millones de reales. Por si fuera poco, Michel Temer también otorgó exenciones fiscales a las petroleras internacionales hasta 2040, lo que generará una pérdida de 1 billón de reales para las arcas del país.
247 - La venta de las reservas de petróleo del presal brasileño a petroleras multinacionales por parte del gobierno de Michel Temer, en una subasta realizada por la Agencia Nacional del Petróleo (ANP) el pasado viernes 27, rindió mucho menos que una sola subasta realizada por el gobierno de Dilma Rousseff hace cuatro años.
Al finalizar la subasta del viernes, la ANP anunció la subasta de seis áreas y la recaudación de R$ 6 mil millones, menos de la mitad de lo obtenido en Libra: R$ 15 mil millones. Por si fuera poco, se producirán más pérdidas debido a una Medida Provisional de Temer, que se tramita en la Cámara de Diputados y que otorga exenciones fiscales a empresas extranjeras hasta 2040, lo que generará una pérdida de R$ 1 billón para las arcas del país (R$ 40 mil millones anuales).
Las cifras forman parte de un conjunto de estudios elaborados por las Consultorías Legislativa y de Presupuesto de la Cámara de Diputados.
Además, el excedente de producción petrolera que debería compartirse con la Unión —y utilizarse para promover políticas de educación y salud— fue del 41% en Libra. En las nuevas subastas, la previsión de la ANP osciló entre el 10% y el 22%, critica uno de los estudios, elaborado por los consultores legislativos Pedro Garrido y Paulo César Lima, este último exingeniero de exploración de Petrobras.
En las rondas de licitación del viernes pasado, este superávit osciló entre el 11%, pagado por Shell y Total en el campo Gato de Mato en Santos (SP), y el 80%, pagado por Petrobras en consorcio con Repsol y Shell, en el campo que rodea Sapinhoá, una cifra superior a la de Libra. Lea más en [enlace al artículo] informe UOL.