INICIO > Economía

Los precios del etanol caen un 8,5%, lo que alivia la inflación.

Fipe reduce su previsión de subidas de precios para mayo del 0,4% al 0,37%.

La caída de los precios del etanol en el Índice de Precios al Consumo (IPC) de la Fipe prácticamente se duplicó entre la segunda y la tercera semana de mayo, pasando del 4,32% al 8,52% entre ambas mediciones. Como resultado, el combustible por sí solo restó casi 0,05 puntos porcentuales al IPC y pasó del cuarto lugar en la lista de principales factores que influyen en el descenso del índice la semana pasada al primer lugar ahora.

Por otro lado, la gasolina siguió liderando la lista de los principales factores que ejercen presión al alza sobre los precios, aunque su incremento se ralentizó, pasando del 6,20% en el segundo cuatrimestre al 5,03% en el tercero. La gasolina, por sí sola, aportó 0,13 puntos porcentuales al IPC, lo que representa el 28% del 0,47% registrado por el índice general.

Un sondeo de Fipe, que solo tiene en cuenta una recopilación semanal —y no una de cuatro semanas— de los precios de los combustibles, también indicó que la relación entre el precio medio semanal del etanol y el de la gasolina cayó del 69% al 63% entre la segunda y la tercera semana del mes.

El coordinador del IPC (Índice de Precios al Consumidor), Antonio Evaldo Comune, explicó que la reducción en su estimación para el índice a finales de este mes, del 0,40% al 0,37%, se debió principalmente al transporte, cuyo pronóstico bajó del 0,33% al 0,21%. "Además, algunos aumentos que pronostiqué no se materializaron con la intensidad esperada", añadió el economista, refiriéndose a los alquileres y los frijoles. "En cualquier caso, la inflación disminuirá aún más a partir de junio, lo que contribuirá a que el índice cierre el año en el rango del 6% al 6,5%. Sin embargo, debemos mantenernos atentos a la indexación", afirmó.

Comune cree que la tendencia a la baja de los precios del etanol alcanzará su punto máximo en julio, cuando se espera que el descenso supere el 10%. «La cosecha comenzó más tarde este año y debería durar más. Por lo tanto, mientras que el año pasado el pico del descenso se produjo en junio, este año debería darse en julio. Todavía nos queda un largo periodo de estabilidad por delante para los precios del alcohol, e incluso diría que para los precios del combustible en general», señaló.

Comune advirtió, sin embargo, que este problema solo se ha resuelto temporalmente y que la situación podría empeorar el próximo año. «En el mejor de los casos, será igual que este año. No hubo expansión de la superficie cultivada y la demanda de etanol será mayor. Resolver este desequilibrio estructural entre la oferta y la demanda llevará de dos a tres años», afirmó, mientras se implementan las inversiones anunciadas en el sector.