Favorecida en Brasil, Telefónica lo recorta todo
La única operadora que no será sancionada en Brasil, pese a los altos índices de denuncias, la española Telefónica Vivo deberá reducir su ritmo de inversiones debido a la crisis internacional; Cesar Alierta, presidente de la empresa, habló de "riesgos financieros" para el grupo; el ministro Paulo Bernardo aún no ha conseguido justificar el privilegio.
247 - La decisión de la Agencia Nacional de Telecomunicaciones de sancionar a tres operadores de telefonía móvil —TIM, Oi y Claro— generó una situación inusual. La española Vivo, controlada por Telefónica, fue la única que se libró de la decisión de la agencia, a pesar de ocupar el segundo lugar en número de quejas, muy por delante de TIM y Oi, con Claro a la cabeza.
Según el Ministro de Comunicaciones, las principales empresas de cada estado fueron sancionadas. Dado que Vivo es la segunda empresa con más quejas en casi todos los estados, logró evitar la sanción, aunque su rendimiento también se deterioró significativamente, especialmente después de que Portugal Telecom la vendiera a Telefónica.
Para contrarrestar el castigo de Anatel, las empresas han anunciado ambiciosos planes de inversión. Vivo, sin embargo, va en la dirección opuesta. Favorecida, anunció ayer en España que recortará gastos e inversiones. Según el director general, César Alierta, la compañía prevé recortar 10 millones de euros. Esto implica reducir los dividendos para 1,4 millones de accionistas y también los planes de inversión futuros. Alierta afirmó que se trata de medidas drásticas, pero necesarias, para evitar riesgos financieros para la compañía.
En otras palabras: la posibilidad de que la empresa invierta en mejorar su red y señal en Brasil parece remota.