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Los empleados pronostican el desmantelamiento de Caixa bajo la nueva dirección.

Los empleados de Caixa Econômica Federal (Caja de Ahorros Federal de Brasil) expresaron su preocupación por la nominación de Pedro Guimarães, hecha por el futuro ministro de Economía, Paulo Guedes, para presidir el banco público. "Los planes del gobierno actual y del nuevo gobierno son debilitar y fragmentar a Caixa. Prueba de ello es la subasta de Lotex, programada para el 29 de noviembre; el proyecto de dispersar la gestión del FGTS (Fondo de Indemnización por Tiempo de Servicio); las direcciones y vicepresidencias ocupadas por personas del mercado; la falacia de que el banco es un 'refugio laboral'", afirma el presidente de Fenae (Federación Nacional de Asociaciones de Empleados de Caixa), Jair Pedro Ferreira.

Los empleados prevén el desmantelamiento de Caixa bajo la nueva dirección (Foto: ABr)

247 - Los empleados de la Caixa Econômica Federal (banco estatal brasileño) vieron con preocupación la nominación de Pedro Guimarães, hecha por el futuro ministro de Economía, Paulo Guedes, para presidir el banco público. 

Guimarães es especialista en privatizaciones. Es uno de los responsables de elaborar una lista de empresas estatales que podrían venderse durante el gobierno de Bolsonaro. Socio del banco de inversión Brasil Plural, ha trabajado en el mercado financiero durante más de 20 años en gestión de activos y reestructuración empresarial. En Caixa Econômica Federal, se especula que comenzará su gestión con la venta de las divisiones de tarjetas de crédito y seguros. Sin embargo, legalmente, el nombre del nuevo presidente de Caixa Econômica Federal debe ser indicado directamente por el futuro presidente de la República.

Si Guimarães llega a ser presidente de Caixa, es fácil predecir que los procesos de privatización del banco se acelerarán. Su perfil encaja perfectamente en esta línea, y no se menciona ninguna experiencia en gestión pública. Esto desmiente por completo la ilusión que aún tenían algunos colegas de que Caixa no estaría en la lista de empresas a privatizar. Esta privatización fragmentada se expandirá y consolidará gradualmente, y requerirá una gran resistencia de los empleados del banco y de la sociedad para mantener Caixa en bolsa, señala Rita Serrano, representante de los empleados en el Consejo de Administración de Caixa.

El presidente de Fenae, Jair Pedro Ferreira, coincide: no hay otra opción que resistir. "Los planes del gobierno actual y del nuevo son debilitar y fragmentar Caixa. Prueba de ello es la subasta de Lotex, prevista para el 29 de noviembre; el proyecto de dispersar la gestión del FGTS (fondo de indemnización por despido); las direcciones y vicepresidencias ocupadas por personas del mercado; la falacia de que el banco es un 'refugio laboral'; la previsión de un nuevo plan de despidos y jubilaciones. No aceptaremos la reducción ni la fragmentación de Caixa", afirma.