INICIO > Economía

El gobierno planea reanudar el debate sobre los bonos exentos de impuestos y los impuestos corporativos en 2026.

El equipo económico pretende discutir el fin de los beneficios fiscales, la tributación de los criptoactivos y la reforma del impuesto corporativo, incluso en un año electoral.

Edificio del Ministerio de Hacienda en Brasilia, 14 de febrero de 2023. REUTERS/Adriano Machado (Foto: REUTERS/Adriano Machado)

247 - El gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva (PT) pretende retomar, a lo largo de 2026, la discusión sobre la eliminación de la exención fiscal para ciertos valores financieros y profundizar el debate sobre la tributación corporativa. La estrategia va más allá de la obligación legal de enviar un proyecto de ley al Congreso para definir las tasas del Impuesto Selectivo, previsto en la Reforma Tributaria, e incluye también temas como los criptoactivos y medidas de la agenda microeconómica. El GloboA nivel interno, la evaluación es que, aún con menos tiempo disponible para votar debido al calendario electoral, hay espacio para avanzar en debates estructurales que podrían impactar las finanzas públicas en el mediano plazo.

En el ámbito político, se espera un cambio de liderazgo en el Ministerio de Hacienda. Se espera que el ministro Fernando Haddad deje su cargo a finales de febrero para dedicarse a la campaña de reelección del presidente Lula. Actualmente, se espera que el secretario ejecutivo, Dario Durigan, asuma el cargo. Si algunas de las iniciativas prosperan, el gobierno cree que esto podría contribuir al objetivo de lograr un superávit fiscal para 2026.

Objetivo fiscal

La meta fiscal del próximo año proyecta un resultado positivo del 0,25% del Producto Interno Bruto (PIB), equivalente a R$ 34,3 millones. Esta será la primera vez, durante el tercer mandato de Lula, que el gobierno necesitará lograr un superávit sin el margen de tolerancia al déficit que existía en años anteriores. A partir de 2026, el margen será cero, lo que aumenta la presión para implementar medidas que fortalezcan la recaudación fiscal o reduzcan las distorsiones en el sistema tributario.

Entre las prioridades se encuentra el Impuesto Selectivo, que entrará en vigor en 2027. Creado por la reforma del impuesto al consumo, este impuesto tiene carácter regulatorio y busca desincentivar el consumo de bienes y servicios considerados perjudiciales para la salud y el medio ambiente, como los cigarrillos, las bebidas alcohólicas y azucaradas, así como la extracción de recursos minerales. La definición de sus tasas también será relevante para calibrar la Contribución sobre Bienes y Servicios (CBS), el componente federal del nuevo Impuesto al Valor Agregado (IVA), que también entra en vigor en 2027. Las tasas del impuesto selectivo deberían ser superiores a la tasa general del IVA.

Fin de la exención fiscal

Mientras tanto, el gobierno quiere insistir en el debate sobre la eliminación de la exención para valores como las Notas de Crédito Agroindustrial (LCA) y las Notas de Crédito Inmobiliario (LCI). El tema ya había surgido como uno de los puntos más controvertidos de una medida provisional emitida para compensar parte del impacto fiscal del aumento del Impuesto a las Operaciones Financieras (IOF), pero esta caducó sin ser analizada por el Congreso Nacional.

La propuesta enfrentó una fuerte resistencia de sectores económicos, especialmente la agroindustria y el mercado inmobiliario, que argumentan que la eliminación de la exención encarecería el crédito y la financiación para estas actividades. A pesar de ello, el equipo económico mantiene su convicción de que la exención genera asimetrías en el mercado financiero, favoreciendo ciertos valores sobre otros, incluidos los bonos del Estado.

El Secretario del Tesoro Nacional, Rogério Ceron, ya ha declarado que la competencia de los bonos exentos de impuestos dificulta la refinanciación de la deuda pública. Según el gobierno, la revisión de este beneficio fiscal podría reducir las distorsiones y mejorar la gestión de la deuda, además de ampliar la base imponible a medio plazo.

Reforma del impuesto de sociedades

Incluso con el año acortado por las elecciones, el Poder Ejecutivo también pretende iniciar el debate sobre la reforma del impuesto de sociedades. Temas como los impuestos sobre la nómina y los Intereses sobre el Capital (IAE) están en la mira. En 2023, el gobierno incluso propuso eliminar los IAE, un mecanismo que permite a las empresas distribuir beneficios a los accionistas con una deducción en el Impuesto sobre la Renta de las Sociedades, pero la propuesta fue bloqueada por el Congreso.

Una alternativa que se está considerando se inspira en el modelo europeo, que condiciona este tipo de beneficio fiscal a la realización de inversiones efectivas que incrementen el capital productivo de las empresas. El gobierno también observa la discordancia entre las diferentes modalidades de tributación corporativa, buscando sentar las bases para un debate más sólido que permita abordar el tema con mayor madurez en una posible próxima legislatura.

Tributación de los criptoactivos

Otro tema que debería avanzar en 2026 es la tributación de los criptoactivos. A finales de 2025, el Banco Central reguló el sector y clasificó parte de las operaciones como divisas, lo que abre la posibilidad de impuestos como el IOF (Impuesto sobre las Operaciones Financieras). En este caso, su aplicación dependería únicamente de actos administrativos, sin necesidad de aprobación legislativa.

En el Congreso, el equipo económico aún pretende buscar la aprobación de proyectos considerados pendientes en la agenda microeconómica, como la actualización de la ley de quiebras, la regulación de la competencia para las grandes empresas tecnológicas y propuestas orientadas a proteger a los inversionistas, completando un conjunto de iniciativas que el Gobierno considera estratégicas para el entorno económico de los próximos años.

Artigos Relacionados