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El impuesto sobre el patrimonio está listo para ser votado en la Cámara de Diputados.

Siguiendo el ejemplo de Argentina, una propuesta del diputado Reginaldo Lopes (PT-MG) sugiere una tributación progresiva sobre el patrimonio neto que exceda 5.000 veces el límite mensual de exención del impuesto sobre la renta para personas físicas.

El impuesto a las grandes fortunas está listo para ser votado en la Cámara de Representantes (Foto: Reuters)

César Fonseca, por 247 - El ejemplo de Argentina, que acaba de votar a favor de Creación de un impuesto sobre las grandes fortunas.En Brasil, esto también se busca y se persigue como una alternativa para lograr la justicia fiscal y combatir la desigualdad social.

El proyecto de ley 205/2019, presentado por el representante Reginaldo Lopes (PT-MG), que crea un impuesto sobre grandes fortunas (IGF) dentro del marco de un nuevo sistema tributario nacional, está listo para ser votado en la Cámara de Diputados.

Lo único que debe hacer el Presidente de la Cámara es incluir el asunto en el orden del día como una alternativa esencial y un objetivo primordial para lograr un ajuste fiscal genuino a favor del desarrollo nacional, con un equilibrio adecuado de las cuentas públicas.

El evento que desencadena el IGF (Impuesto sobre Grandes Patrimonios) es un patrimonio neto superior a 5.000 veces el límite de exención mensual para personas físicas del Impuesto sobre la Renta (IR), calculado el 31 de diciembre del año base de su aplicación.

El nuevo impuesto progresivo se aplicará a una tasa del 0,5% sobre el patrimonio neto que exceda de 5.000 hasta 10.000 veces el límite mensual de exención del impuesto sobre la renta para personas físicas; de 10.000 a 20.000 veces, a una tasa del 0,75%; y a partir de 20.000 veces, a una tasa del 1%. Desde 10.000 hasta 20.000 veces, con una tasa inicial del 0,5%.

En esencia, según el congresista Reginaldo Lopes, el IGF (Impuesto a las Grandes Fortunas) financiará políticas para asegurar la dignidad humana, garantizando la Renta Básica Universal y un verdadero equilibrio fiscal con la distribución del ingreso, compatible con el sistema brasileño de protección social.

Los mayores rentistas y poseedores de rentas concentradas del país contribuirán, a través del IGF (Impuesto sobre las Grandes Fortunas), a una mejor prestación de servicios públicos en salud, educación y seguridad, mediante una verdadera justicia tributaria.

Los verdaderamente privilegiados del país estarán llamados, mediante un impuesto a las grandes fortunas, a contribuir a la construcción de una sociedad mejor y más equitativa.