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Durante la investigación, Guedes se convierte en rehén de Moro.

“Sérgio Moro acaba de recibir un regalo de Navidad adelantado. La gasolinera Ipiranga de Jair Bolsonaro es ahora oficialmente el objetivo de una investigación por parte de la ‘superpolicía’ federal, que investigará posibles operaciones irregulares de fondos de inversión controlados por él”, señala el periodista Fernando Brito, editor de Tijolaço; “será muy interesante ver cómo Sérgio Moro guiará a la Policía Federal en este caso y cómo reaccionará cuando llegue la presión de Bolsonaro”.

Bajo investigación, Guedes se convierte en rehén de Moro (Foto: REUTERS/Sergio Moraes)

Por Fernando Brito, editor de ladrillo Sérgio Moro acaba de recibir un "regalo de Navidad" adelantado. La “Gasolinera Ipiranga” de Jair Bolsonaro (en referencia a su influencia percibida) es ahora oficialmente el objetivo de una investigación por parte de la “superpolicía” federal para examinar posibles irregularidades en fondos de inversión controlados por él, que involucran recursos ofrecidos por fondos de pensiones para empleados de empresas estatales – Previ (Banco do Brasil), Petros (Petrobras), Funcef (Caixa Econômica Federal) y Postalis (Correios) – y el BNDES (Banco Brasileño de Desarrollo).

Las acusaciones son, en resumen, las siguientes:

1- El Fondo de Inversión de Capital Privado Educacional BR (FIP), propiedad de Guedes, recibió R$ 400 millones para invertir en proyectos educativos que no fueron debidamente evaluados y que supuestamente generaron “ganancias excesivas” para la empresa de Guedes;

2- En el acuerdo, de un solo golpe, el fondo de Guedes se embolsó la 'comisión' completa sobre el total de las inversiones planificadas, la friolera de R$ 6.6 millones incluso antes de que se realizara ninguna transacción.

3- A continuación, la parte más delicada: el fondo controlado por Guedes invirtió en una sola empresa, propiedad del propio Guedes, HSM Educacional, que, a su vez, adquirió otra HSM, esta vez argentina, por una prima estimada de R$ 16,5 millones, una empresa que ni siquiera operaba en Brasil. HSM empezó a tener pérdidas —por lo que la inversión se volvió negativa—, pero pagó la irrisoria suma de R$ 12 millones en conferencias, muchas de ellas impartidas por… Paulo Guedes.

Estas son las acusaciones formales formuladas por la Superintendencia Nacional de Planes de Pensiones Complementarias (Previc) contra —adivinen qué— el Ministerio de Hacienda, al que están subordinados los planes de pensiones privados. Como no son tontos, Previc ya ha emitido un comunicado, por supuesto, afirmando que todas las gestiones con Guedes «requieren una evaluación de mérito concluyente».

Será muy interesante ver cómo Sérgio Moro dirigirá a la Policía Federal en este caso y cómo reaccionará cuando aumente la presión de Bolsonaro.