La liberación del FGTS (fondo de previsión de los trabajadores brasileños) puede ser la gran idea de 2016.
La principal novedad del paquete de medidas económicas que anunciará el ministro Nelson Barbosa la próxima semana podría ser la autorización para que los trabajadores utilicen su FGTS (Fondo de Indemnización por Desahucio) como garantía para préstamos bancarios. Actualmente, estos fondos solo pueden retirarse tras un despido y para la compra de una vivienda. En una economía en recesión, con familias endeudadas y un consumo débil, no tiene sentido mantener bloqueados los miles de millones del FGTS ni liberarlos solo a las grandes empresas que tienen acceso a fondos como el FI-FGTS; la mejor solución es permitir que cada trabajador utilice libremente su fondo, que representa el 8% de su salario.
247 - El paquete de medidas de estímulo económico que prepara el ministro de Hacienda, Nelson Barbosa, y que se anunciará la próxima semana, podría incluir una idea innovadora con el potencial de reactivar el mercado de consumo del país. Esta implica permitir el uso del FGTS (Fondo de Garantía de Desempleo de Empleados) para préstamos bancarios, como informó previamente la columnista Sônia Racy (leer más). aquí).
Hoy en día, el FGTS (Fondo de Garantía por Tiempo de Servicio) puede utilizarse en dos escenarios: cuando un trabajador es despedido o cuando compra su propia vivienda. Fuera de estos escenarios, su rendimiento para el trabajador es mínimo: solo un 3% anual, por encima de la Tasa de Referencia (TR). Recientemente, el fondo ha adoptado otro uso, bastante controvertido. Los recursos se utilizaron para impulsar el FI-FGTS, un fondo de inversión en infraestructura, del que se apropiaron grandes empresas como Odebrecht, OAS y EBX, entre otras. El argumento era que las inversiones en infraestructura proporcionarían una mayor rentabilidad a los trabajadores, pero lo cierto es que el FI-FGTS se convirtió en un feudo del PMDB (Partido del Movimiento Democrático Brasileño) y es probable que sus resultados, cuando se hagan públicos, provoquen una gran decepción.
La idea de Barbosa, de implementarse, será una propuesta eminentemente liberal, basada en el principio de que los trabajadores tienen mayor capacidad de gestionar sus propios recursos que el Estado. Al ofrecer recursos como garantía de financiación, los trabajadores podrán evaluar si reembolsan los préstamos y mantienen sus ahorros a largo plazo o si liquidan sus deudas con el FGTS (Fondo de Garantía de los Empleados).
Creado en 1967 por los militares, el FGTS (Fondo de Indemnización por Desahucio) es aportado por los empleadores a las cuentas individuales de los trabajadores, con una contribución del 8% del salario. La idea era fomentar el ahorro a largo plazo, pero hoy en día el fondo se ha utilizado para subsidiar a grandes empresas en operaciones opacas como las del FI-FGTS. Si los trabajadores pueden disponer de su parte en efectivo, incluso como garantía para posibles préstamos, la economía podría recuperarse de la recesión más rápidamente.