Lula quer mais dinheiro circulando na economia e mais entregas de obras para quebrar a polarização
Presidente está preocupado com o risco de desaceleração da atividade econômica
BRASILIA (Reuters) – Em meio à polarização política que se mantém viva no país, o presidente Luiz Inácio Lula da Silva enfrenta duas angústias: garantir um crescimento econômico maior que as previsões do mercado e melhorar a comunicação para tentar vencer as barreiras que o governo hoje enfrenta para alcançar parte da população com vistas às eleições municipais de outubro, disseram à Reuters fontes governistas.
Según una de las fuentes, al presidente le preocupa la desaceleración económica pronosticada por los economistas este año —del 3,0% en 2023 a alrededor del 1,5% en 2024— y también el fracaso del gobierno para superar la barrera de la polarización.
«Lo que él entiende perfectamente es que necesito mejorar el bienestar de la población. Solo así se puede reducir la polarización», afirmó esta fuente. Para lograrlo, el presidente cree que son necesarios el crecimiento económico, el empleo, el crédito y una mayor circulación de dinero, añadió la fuente.
Lula tem pressa. Desde o primeiro mandato, o presidente vem cobrando constantemente seus ministros por mais projetos, mais entregas, mais ideias. Até o meio de 2023, a necessidade era retomar programas considerados bem sucedidos em seus mandato anteriores, como Minha Casa, Minha Vida, Farmácia Popular, Fies, entre outros que foram praticamente abandonados no mandato de Jair Bolsonaro.
Este año, con las elecciones municipales, el gobierno se enfrenta a su primera prueba para calibrar hasta qué punto puede llegar al interior del país.
Ahora, Lula busca entregas, inauguraciones y crédito. Según fuentes consultadas por Reuters, la agenda legislativa de este año debería centrarse especialmente en programas y métodos para la liberación de crédito. Al igual que en sus mandatos anteriores, Lula apuesta por poner recursos en manos de la población para reactivar la economía.
Pero otra preocupación central para Lula en este segundo mandato es la dificultad del gobierno para superar las barreras de comunicación en las redes sociales y, especialmente, entre los evangélicos.
Durante la campaña electoral, Lula experimentó un auge de apoyo en las redes sociales, con figuras influyentes que trabajaron a su favor y en contra de Bolsonaro. Sin embargo, al asumir el cargo, perdió terreno. Si bien la oposición no ha recuperado el control del discurso, el gobierno tampoco ejerce una influencia significativa.
Concretamente entre los evangélicos, el índice de aprobación de Lula, aunque superior al de la campaña, se situaba en el 41% según la última encuesta de Quaest de diciembre, mientras que su índice de desaprobación era del 54%.
Según fuentes, el presidente cree que la dificultad para hacer llegar el mensaje del gobierno a ciertos sectores de la población dificulta la percepción de que la vida está mejorando.
Con las elecciones municipales de octubre a la vuelta de la esquina, Lula prometió el año pasado que en 2024 comenzaría a recorrer el país en lugar de dedicar tanto tiempo a viajes internacionales. Y ha cumplido su promesa.
El viernes pasado celebró dos actos en São Paulo; el martes, tres en Río de Janeiro y este miércoles, otros dos. Sin siquiera regresar a Brasilia, el presidente se dirige a Minas Gerais, donde tiene programados dos actos más.
Los ministros confirman que Lula ha estado exigiendo entregas, eventos e inauguraciones en los estados. El año pasado se quejó de que se hacían demasiadas cosas en Brasilia y que quería viajar más.
Además, también pidió a los ministros que participaran en eventos ajenos a su área de especialización, pero que se celebraran en sus distritos electorales, con el fin de atraer a más gente y difundir más información sobre lo que ha estado haciendo el gobierno.
La semana pasada, por ejemplo, el ministro de Agricultura, Carlos Fávaro, participó de la entrega de viviendas del programa "Minha Casa, Minha Vida" (Mi Casa, Mi Vida) en Mato Grosso do Sul. Alexandre Padilha, de Relaciones Institucionales, también viajó al interior de São Paulo para realizar entregas.
"O presidente quer volume, quer muita presença dos ministros para mostrar o que o governo vem fazendo", disse uma da fontes.
