Lula aprueba el presupuesto 2026 con salario mínimo más alto y modificaciones que suman R$ 61 mil millones.
El texto aprobado prevé un salario mínimo de R$ 1.621, un superávit de R$ 34,5 mil millones y una ampliación de enmiendas parlamentarias.
247 - El presidente Luiz Inácio Lula da Silva (PT) aprobó la Ley de Presupuesto Anual 2026, que define las principales directrices para el gasto y la inversión del gobierno federal para el próximo año. Entre los puntos centrales del texto se encuentra la confirmación del salario mínimo en R$ 1.621, un monto R$ 103 superior al salario mínimo actual de R$ 1.518. La propuesta proyecta un superávit de R$ 34,5 millones en las cuentas públicas y reserva R$ 61 millones para enmiendas parlamentarias, consolidando el creciente peso de estos recursos en el Presupuesto de la Unión. Esta información proviene de [fuente faltante]. G1.
Las enmiendas parlamentarias ganan espacio en el Presupuesto.
Del total reservado para enmiendas, aproximadamente R$ 49,9 millones estarán bajo el control directo de diputados y senadores, abarcando enmiendas individuales, de bancada y de comisión. La mayor parte de este monto corresponde a enmiendas obligatorias, cuya ejecución es obligatoria para el gobierno.
Las enmiendas obligatorias ascienden a aproximadamente R$ 37,8 millones. De este total, R$ 26,6 millones se destinan a enmiendas individuales presentadas por cada parlamentario, mientras que R$ 11,2 millones se destinan a enmiendas en bloque, definidas colectivamente por los representantes de cada estado y del Distrito Federal. Las enmiendas de comisión, que no son obligatorias y dependen de la aprobación del Poder Ejecutivo, alcanzan los R$ 12,1 millones.
El texto presupuestario también prevé R$ 11,1 mil millones en cuotas adicionales destinadas a gastos discrecionales y proyectos seleccionados en el marco del Programa de Aceleración del Crecimiento, ampliando el alcance para inversiones específicas.
Calendario de pagos y negociación política
La aprobación del presupuesto se produjo tras negociaciones entre el Congreso y el gobierno, que incluyeron la definición de un cronograma para la publicación de las enmiendas a la Ley de Directrices Presupuestarias de 2026. Según el acuerdo, más de la mitad de las enmiendas obligatorias, tanto individuales como de bancada, deberían estar pagadas antes del final del primer semestre, aunque el ritmo de desembolso podría variar a lo largo del año.
Recortes en programas sociales y gastos obligatorios
A pesar del superávit proyectado, el Presupuesto 2026 incluye recortes en el gasto obligatorio y los programas sociales. El ponente de la propuesta en el Congreso, el diputado Isnaldo Bulhões (MDB-AL), previó una reducción de R$ 6,2 millones en el gasto del Sistema General de Seguridad Social, con una revisión de los gastos estimados de R$ 1,134 billones a R$ 1,128 billones.
El programa "Pé de Meia", dirigido a estudiantes de secundaria, vio reducidos sus recursos en R$ 436 millones en comparación con el Presupuesto de 2025, pasando de R$ 12 mil millones a R$ 11,46 millones. El programa "Auxílio Gás" sufrió un recorte de R$ 300,7 millones, con una disminución de la asignación de R$ 5,1 millones a R$ 4,73 millones, lo que, según los datos presentados, equivale a la eliminación del beneficio mensual para aproximadamente 2,7 millones de personas, considerando un valor promedio de R$ 110.
Inversiones y límites fiscales
La ley de presupuesto también establece un límite mínimo de R$ 83 mil millones para inversiones públicas en 2026, equivalente al 0,6% del Producto Interno Bruto (PIB), según la norma del marco fiscal. La estimación oficial es que el PIB alcanzará los R$ 13.826,2 mil millones el próximo año.
Estas inversiones forman parte del gasto discrecional, que no es obligatorio y puede estar sujeto a recortes presupuestarios en caso de restricciones fiscales. El gobierno indica que se dará prioridad a los proyectos del Nuevo PAC (Programa de Aceleración del Crecimiento), que enfrentan restricciones de recursos y riesgo de paralización.
En total, el Presupuesto Federal para 2026 asciende a R$ 6,5 billones. De este monto, R$ 1,8 billones se destinarán a la refinanciación de la deuda pública, mientras que el límite de gasto para los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial se ha fijado en R$ 2,3 billones, lo que define el margen fiscal disponible para la implementación de políticas públicas durante el próximo año.


