“Mariel fue un proyecto que miraba hacia el futuro”.
Odebrecht, responsable del proyecto, prevé una expansión más rápida del puerto cubano gracias a la mejora de las relaciones con Estados Unidos. "Creemos que (el embargo) se levantará a corto y mediano plazo", declaró a Reuters el director de operaciones de la contratista en Cuba, Mauro Hueb. "Los cubanos siempre han tenido la esperanza de que se levante el bloqueo, y Mariel era un proyecto que miraba hacia el futuro", añadió.
Por Daniel Trotta
LA HABANA (Reuters) - La mejora de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos podría conducir a una expansión más rápida del puerto, en el que el país ha apostado gran parte de su futuro económico, dijo el viernes un ejecutivo de la compañía que construyó el proyecto.
Odebrecht [ODBES.UL] completó el proyecto de 800 millones de dólares en Mariel, al oeste de La Habana, hace poco más de un año. Se considera un potencial centro de distribución para el Caribe, Centroamérica y Sudamérica, y se encuentra en el centro de una zona especial de desarrollo diseñada para atraer inversión extranjera a Cuba.
Estados Unidos y Cuba están restableciendo relaciones diplomáticas después de cinco décadas de hostilidades, aunque el restablecimiento del comercio y los viajes tomará más tiempo, ya que el presidente estadounidense Barack Obama necesita que el Congreso dominado por los republicanos levante por completo el embargo económico a Cuba.
Mauro Hueb, director de operaciones de Odebrecht en Cuba, dijo que espera un aumento de la inversión extranjera como resultado de la mejora de las perspectivas.
"Creemos que (el embargo) se levantará a corto o mediano plazo", declaró a Reuters en una entrevista el viernes. "Los cubanos siempre han tenido la esperanza de que se levantara el bloqueo, y Mariel era un proyecto con visión de futuro".
Odebrecht también tiene intereses en hoteles y en el mercado azucarero de Cuba, planea construir una fábrica de plásticos en Mariel y está ampliando la Terminal 3 del aeropuerto internacional de La Habana, siendo claramente un partidario de Cuba.
Muchos potenciales inversionistas extranjeros son más escépticos a la hora de hacer negocios en la isla de gobierno comunista, preocupados por la seguridad de las inversiones en un país que ha mostrado su voluntad de confiscar empresas que considera atractivas o encarcelar a ejecutivos extranjeros.
En Mariel, Odebrecht construyó 700 metros del puerto que conecta carreteras y líneas ferroviarias en una fase inicial que se prevé durará entre ocho y diez años antes de la expansión. Con suficiente demanda, Cuba podría triplicar la infraestructura del frente costero hasta alcanzar los 2.140 metros.
Hueb afirmó que una expansión podría ser necesaria antes, aunque no predijo con exactitud cuánto tiempo tomaría. El embargo prohíbe a los buques comerciales acceder a puertos estadounidenses durante seis meses después de atracar en Cuba.
"Podría haber una aceleración del plan maestro para Mariel con el posible levantamiento del embargo", dijo Hueb.
En su fase inicial, Mariel tiene capacidad para manejar un millón de contenedores al año, y hasta ahora ha alcanzado entre el 30 y 40 por ciento de esa cifra, según Hueb.
Un año después de que Cuba declarara abierta la zona del Mariel, ninguna empresa extranjera ha firmado un acuerdo. Se suponía que una fábrica de plásticos de Odebrecht recibiría la aprobación del gobierno cubano en el segundo semestre de 2014, pero se pospuso para 2015.
