La nueva política de dividendos de Petrobras cumple la promesa de Lula.
La cantidad distribuida a los inversores será menor, lo que permitirá a la empresa invertir más.
247 - Este viernes (28), el consejo de administración de Petrobrás cumplió una importante promesa de campaña del gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva (PT) al aprobar una nueva política de dividendos. Esta medida implicará una reducción en el monto distribuido a los accionistas, además de permitir la creación de un programa de recompra de acciones, siguiendo el ejemplo de otras empresas competidoras del sector. El cambio en la política de dividendos busca modificar el enfoque anterior que convirtió a Petrobrás en uno de los mayores pagadores de dividendos del mundo durante el gobierno de Jair Bolsonaro (PL).
La nueva política establece que el 45% del flujo de caja libre (la diferencia entre el flujo de caja y las inversiones) se asignará a dividendos cuando la deuda de la empresa sea inferior a US$65 millones. Además, establece un pago mínimo anual de dividendos de US$4 millones cuando el precio del petróleo supere los US$40 por barril, independientemente del nivel de deuda.
Este cambio de rumbo también incluye una revisión del concepto de inversiones que influyen en el valor de los dividendos, incluyendo la adquisición de participaciones. Petrobras enfatiza que la nueva política busca garantizar la previsibilidad de los pagos a los accionistas y asegurar la sostenibilidad financiera a largo plazo, a la vez que facilita el crecimiento continuo de la compañía.
Con la reducción de dividendos, Petrobras se alinea con otras empresas del sector internacional, que suelen distribuir entre el 25% y el 40% de su flujo de caja. El gobierno del Partido de los Trabajadores justifica esta medida afirmando que permitirá que una mayor parte de los recursos generados se destine a inversiones en sectores desatendidos por gobiernos anteriores, como las energías renovables y la petroquímica. El presidente de la compañía, Jean Paul Prates, ha abogado por un diálogo abierto con los inversores para analizar los proyectos que recibirán estos recursos previamente asignados a dividendos. Se espera que el plan estratégico revisado se publique en las próximas semanas, incluyendo indicios de inversiones en energías renovables y en unidades de refinación basadas en aceites vegetales, con el objetivo de implementar estos planes para finales de año. Además, la nueva política de dividendos permitirá la creación de un programa de recompra de acciones, aunque aún no se dispone de detalles específicos sobre esta estrategia.
Con la promulgación de la nueva política de dividendos, Petrobras busca consolidar un nuevo enfoque para sus inversiones y la remuneración de sus accionistas, cumpliendo así una de las propuestas clave del gobierno de Lula. El objetivo es asegurar la solidez financiera de la compañía a largo plazo, a la vez que permite la asignación de recursos a áreas y proyectos estratégicos enfocados en la sostenibilidad y el crecimiento futuro de la compañía.