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Los planes de seguro de salud para las personas mayores pueden volverse poco prácticos, dicen los expertos.

Expertos critican duramente los cambios propuestos en la reglamentación de los planes de salud, que benefician a las operadoras en detrimento de los usuarios; la propuesta de nueva ley de planes de salud presentada a la Cámara de Diputados el 18 de octubre es un perjuicio para los usuarios, no cubre las necesidades de salud, viola el Estatuto del Anciano y sólo beneficiará al mercado, afirman los profesores de salud pública Ligia Bahia (UFRJ) y Mario Scheffer (USP), investigadores de políticas, planes y seguros privados de salud.

Ancianos, vejez, jubilación. Crédito: MONALISA LINS/AGÊNCIA ESTADO/AE/Código imagen: 29880 (Foto: Giuliana Miranda)

247 - El proyecto de nueva ley de seguro de salud presentado a la Cámara de Diputados el 18 de octubre es un flaco favor a los usuarios, no cubre las necesidades de salud, viola el Estatuto del Adulto Mayor y sólo beneficiará al mercado.

La afirmación es de los profesores de salud pública Ligia Bahia (UFRJ) y Mario Scheffer (USP), investigadores de políticas, planes y seguros privados de salud.

"La urgencia de una ley lleva la huella de los operadores, frecuentes financiadores de las campañas electorales", afirma Scheffer, de 51 años. Respecto al reajuste de los planes para las personas mayores, defendido por las empresas, Ligia, de 62 años, afirma que es un error confundir la vejez con la enfermedad. "El envejecimiento en sí mismo no es responsable del aumento de los costes sanitarios".

El informe de la comisión especial, que allana el camino para la estandarización de la segmentación de la cobertura, prevé la liberación de ajustes de precios por edad para mayores de 60 años y una reducción drástica en el valor de las multas aplicadas por denegación de servicios, proveniente de las aseguradoras de salud. También propone un cambio radical en el reembolso al SUS (Sistema Único de Salud Brasileño), que ahora contará con un formato para recaudar recursos de hospitales y secretarías de salud, lo que en realidad constituye un claro incentivo para el "acceso dual", el tratamiento diferenciado de los usuarios de planes de salud en unidades públicas. Con este cambio, el SUS se convierte en un proveedor de servicios para los planes de salud.

Esta nueva ley, claramente desfavorable a las necesidades sanitarias y un perjuicio para el país, lleva la huella de las compañías de seguros de salud, frecuentes financiadoras de campañas electorales, que recientemente fueron acusadas de comprar la medida provisional a capital extranjero que las beneficiaba. Las negociaciones en la comisión especial fueron prácticamente secretas. En las escasas audiencias públicas, el sector privado fue el más representado.

La información es de Reportaje de Claudia Collucci en Folha de S.Paulo.