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El presidente de la CUT (Central Unitaria de Trabajadores) dice que el impeachment es una amenaza a la legislación laboral.

 “Si hay un golpe de Estado, los derechos de los trabajadores serán automáticamente confiscados. Quienes quieren dar el golpe son los mismos empresarios que quieren quitarles derechos”, declaró Vagner Freitas durante un encuentro internacional de partidos y organizaciones de izquierda en São Paulo.

Brasilia - El presidente de la Central Unificada de Trabajadores (CUT), Vagner Freitas, habla con la prensa tras un Foro de Debates sobre Políticas Laborales, de Empleo, de Ingresos y de Seguridad Social, en el Palacio de Planalto (Antonio Cruz/Agência Brasil) (Foto: Leonardo Attuch)
Daniel Mello - Reportero de Agência Brasil

El presidente nacional de la Central Única de Trabajadores (CUT), Vagner Freitas, afirmó hoy (25) que la acusación La destitución de la presidenta Dilma Rousseff representa un atentado contra los derechos de los trabajadores. "Si hay un golpe de Estado, los derechos de los trabajadores serán automáticamente confiscados. Quienes quieren dar el golpe son los mismos empresarios que quieren quitar derechos", declaró Freitas durante un encuentro internacional de partidos y organizaciones de izquierda en São Paulo.

El líder sindical prevé que, en caso de impeachment de Dilma, habrá un movimiento empresarial para desmontar la Consolidación de las Leyes del Trabajo (CLT).

Los empresarios no soportan la idea de que los trabajadores brasileños tengan leyes consolidadas. No quieren ninguna legislación, que permita a los empleadores contratar como mejor les parezca, pagar como les parezca adecuado, sin que ninguna ley los obligue a hacerlo.

1º de Mayo

Según él, el evento del 1 de mayo organizado por el sindicato, que tendrá lugar el próximo domingo en Vale do Anhangabau (centro de São Paulo), priorizará estos dos puntos. "Los temas principales serán los derechos de los trabajadores y la prevención del golpe", enfatizó Vagner Freitas.

La CUT (Central Unitaria de Trabajadores) espera contar con la presencia del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva y de Dilma Rousseff. "La presidenta Dilma está muy invitada. Espero que venga a Anhangabau para hablar con el pueblo, defender y comprometerse con la agenda obrera, y denunciar el golpe ante todo el mundo", enfatizó el presidente de la organización.

Freitas cree que sería importante que la presidenta se pronuncie más públicamente contra el proceso que está viviendo. "Es importante que participe en todas las actividades públicas. Fue a Estados Unidos y declaró claramente que hay un golpe de Estado en Brasil. Necesita hacerlo ahora, viajando por Brasil y hablando con los trabajadores. No tengo duda de que cuenta con un amplio apoyo social para evitar este golpe", concluyó la presidenta de la CUT.