Este ajuste proporciona el mayor poder adquisitivo desde 1979.
Dieese afirma que el salario mínimo de R$ 724, vigente desde enero, inyectará R$ 28,4 millones en la economía y garantizará un retorno a los ingresos que los trabajadores tenían en 1983, lo que representa un aumento del 72,35% en una década.
por Editorial Red actual de Brasil
San Pablo - El nuevo salario mínimo, R$724, garantizará a los trabajadores el mayor poder adquisitivo desde 1979. La cantidad de 2,23 canastas básicas de alimentos que se pueden comprar con el salario ajustado es la mejor jamás registrada por Dieese, que hoy (26) emitió una nota técnica calculando el impacto del aumento en la economía brasileña.
El aumento de R$46 garantiza un promedio superior al récord anterior, de 2012, cuando el salario mínimo permitía adquirir 2,13 canastas básicas de alimentos; es más del doble del promedio registrado en 1995, de 1,02, y representa un incremento del 61% en el poder adquisitivo desde 2003. A pesar del aumento constante en los últimos años, recién en 2014 los trabajadores recuperarán el poder adquisitivo que tenían en 1983. Entre 1984 y 2002, según Dieese, hubo una fluctuación que resultó en una pérdida de poder adquisitivo.
En términos generales, la encuesta reafirma la conclusión de años anteriores: la política de aumento del salario mínimo, establecida por el gobierno de Lula (PT) en 2005 a petición de los sindicatos, ha garantizado un progreso significativo en el incremento del ingreso promedio de los trabajadores brasileños. Desde entonces, el ajuste se basa en la suma del crecimiento de los dos años previos al ajuste y la inflación del año anterior, una fórmula garantizada por el gobierno hasta 2023. El salario mínimo de R$ 724 en 2014 es el resultado de un ajuste del 6,78%, que refleja la variación del Producto Interno Bruto (PIB) en 2012 (1,03%) y del Índice Nacional de Precios al Consumidor (IPCA) en 2013, estimado en un 5,54%.
En 2002, al finalizar el gobierno de Fernando Henrique Cardoso (PSDB), el salario mínimo era de R$ 200. Desde entonces, se ha registrado un incremento real del 72,35%, frente a un ajuste nominal del 262% (sin descontar la inflación). El año con el mayor incremento real fue 2006, precisamente el primero tras la implementación de la nueva política de valoración del salario mínimo, con un avance del 13,04%. En esta ocasión, el ajuste será mucho menos significativo, del 1,18%, el segundo resultado más bajo durante los gobiernos del PT, superado únicamente por el de 2011, cuando el aumento fue del 0,37%.
En términos de impacto global, el ajuste del salario mínimo afectará a 48 millones de personas. El mayor grupo, 21,4 millones, corresponde a beneficiarios de la Seguridad Social, cuyo impacto ascenderá a 22,8 millones de reales. Le siguen los empleados, con 14,3 millones, y los trabajadores por cuenta propia, con 8 millones.
Esto inyectará R$ 28,4 millones a la economía a lo largo del año. Si bien el gobierno podría sufrir pérdidas por el aumento de las inversiones en pensiones, podría obtener ganancias por valor de R$ 13,9 millones gracias al incremento de la recaudación tributaria garantizado por el aumento del consumo.