Norma 85/95 garantizará un ahorro de R$ 12 mil millones hasta 2018.
La nueva fórmula para calcular las pensiones, propuesta por el gobierno como alternativa al proyecto aprobado en el Congreso, garantizará un ahorro de R$ 12,2 mil millones al final del segundo mandato de Dilma; el sucesor de la presidenta se beneficiará aún más, con reducciones de gastos de R$ 26 mil millones, pero las proyecciones del Ministerio de Seguridad Social muestran que el ahorro se mantendrá en los dos cuatrienios siguientes; las alarmas empiezan a sonar después de 2030, porque a partir de entonces la nueva fórmula generará gastos extra de R$ 10,2 mil millones; el aumento del gasto en los años siguientes se vuelve, según el ministro de Seguridad Social Carlos Gabas, "insostenible" y se convierte en una "amenaza" para la sostenibilidad del ministerio.
247 - La nueva fórmula para el cálculo de pensiones, propuesta por el gobierno como alternativa al proyecto aprobado por el Congreso, garantizará un ahorro de R$ 12,2 millones para el final del segundo mandato de Dilma. Según la propuesta, cuando la suma del tiempo de cotización y la edad sea de 85 años para las mujeres y de 95 años para los hombres, se podrá solicitar una pensión con el valor más alto. La medida provisional enviada por el gobierno modificó la fórmula fija aprobada por el Congreso y estableció que la suma aumentará progresivamente hasta alcanzar 90/100.
El sucesor de Dilma se beneficiará aún más, con reducciones de gasto de R$ 26 mil millones. Las proyecciones del Ministerio de Seguridad Social indican que los ahorros se mantendrán en los dos próximos cuatrienios. Las alarmas empiezan a sonar después de 2030. Entre 2031 y 2034, la nueva fórmula generará gastos adicionales de R$ 10,2 mil millones. Esto ya ha llevado al gobierno a advertir que la propuesta, enviada al Congreso como medida provisional, deberá ser revisada.
Según el ministro Carlos Gabas (Seguridad Social), el aumento del gasto en los próximos años se vuelve "insostenible" y una "amenaza" para la sostenibilidad del sistema previsional.
Según Gabas, el cambio en el método de cálculo provocó una avalancha de consultas en las oficinas de la Seguridad Social: las consultas sobre si vale la pena jubilarse aumentaron un 100 %. En su opinión, la tendencia es que estas consultas no se traduzcan en solicitudes de jubilación.
Sin embargo, si depende de los sindicatos, el gobierno enfrentará nuevas batallas en el Congreso. La CUT y la Fuerza Sindical intentarán revertir la progresividad del sistema y volver al modelo fijo vetado por Dilma. «La progresividad del sistema podría convertirse en algo peor que el factor pensiones», declaró el presidente de la Fuerza Sindical, Miguel Torres, a Folha. Carmen Foro, presidenta interina de la CUT, coincide. Torres aboga por una revisión de la norma 85/95 en un plazo de cinco a seis años.