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Sin recursos, Caixa incumple los préstamos ya aprobados.

Los cambios en las reglas de financiamiento para la compra de vivienda a través de Caixa Econômica Federal (un banco brasileño), que aumentaron el pago inicial del 30% al 50%, han tomado por sorpresa tanto a compradores como a vendedores. El problema radica en los contratos con las líneas de crédito FGTS (Fondo de Indemnización por Despido de los Trabajadores de Brasil) y Minha Casa, Minha Vida (Mi Casa, Mi Vida), las cuales, según se informa, carecen de fondos. Por lo tanto, Caixa aprueba los contratos, pero no los firma por falta de dinero, ya que el pago inicial es mayor al estipulado inicialmente.

El Gobernador del Estado de São Paulo, Geraldo Alckmin, participa de la inauguración de la 13ª Feria de la Vivienda en el Pabellón de Exposiciones de Anhembi. Ubicación: São Paulo/SP. Fecha: 26 de mayo de 2017. Foto: Luis Blanco/A2img (Foto: Paulo Emílio)

247 - Los cambios en las normas de financiación para la compra de viviendas a través de Caixa Econômica Federal, que aumentaron el pago inicial del 30% al 50%, acabaron pillando por sorpresa tanto a compradores como a vendedores.

Según Vinicius Costa, presidente de la Asociación Brasileña de Prestatarios de Vivienda, el problema radica en los contratos con líneas de crédito del FGTS (Fondo Brasileño de Indemnización por Despido) y del programa Minha Casa, Minha Vida (Mi Casa, Mi Vida), que al parecer carecen de fondos. Por lo tanto, el contrato está siendo aprobado por Caixa Econômica Federal (un banco brasileño), pero no se firma por falta de dinero, ya que el pago inicial es mayor al estipulado inicialmente.

Según Caixa, el cambio normativo se realizó el 25 de septiembre, pero un acuerdo permitió que las propuestas aprobadas antes de esa fecha y con contratos firmados hasta el 25 de octubre mantuvieran la financiación original. Los cambios afectaron a todas las líneas de financiación inmobiliaria de la entidad.

Es probable que la situación se complique aún más, ya que Caixa Econômica Federal podría tener que devolver 27 millones de reales al Tesoro Nacional para reforzar su capital y evitar infringir las normas internacionales contra las crisis financieras. Además, Banco do Brasil (BB), Banco do Nordeste (BNB) y Banco da Amazônia (Basa) también podrían tener que devolver otros 11,6 millones de reales que el Gobierno Federal invirtió en estas instituciones financieras entre 2010 y 2015.