Sete Brasil pierde socios, dinero y retrasa los salarios.
Una empresa creada por Petrobras para construir y arrendar plataformas de exploración presalina está en problemas; los ejecutivos se quejan del nombramiento de Pedro Barusco, el hombre involucrado en un escándalo de corrupción de 100 millones de dólares, como director de la compañía; el temor es que el ex gerente de Petrobras haya replicado el esquema de sobrefacturación en contratos y corrupción en Petrobras en Sete, que ahora es objeto de auditorías.
247 - Creada por Petrobras para construir plataformas de exploración presalina multimillonarias, Sete Brasil se está quedando sin fondos, retrasando salarios y perdiendo socios. Según un informe de Folha de S. Paulo, la empresa, con problemas de liquidez, necesita obtener 900 millones de dólares en financiación de emergencia para cumplir con los contratos que vencen entre diciembre y febrero.
Debido a las investigaciones sobre el esquema de corrupción en la petrolera estatal, la empresa, que actualmente posee uno de los mayores contratos con Petrobras (US$ 25 millones), se ha convertido en objeto de auditorías de sus contratos.
Los ejecutivos de la compañía se quejan del nombramiento por parte de Petrobras de Pedro Barusco —quien admitió haber participado en el escándalo y prometió devolver US$97 millones a las arcas públicas— como actual director de operaciones de Sete.
Se teme que Barusco haya replicado el esquema de sobreprecios en los contratos con Sete Brasil. "Además de poner en peligro el proyecto, el 'efecto Barusco' podría dañar la imagen de los accionistas privados", señala el artículo.
