El debate sobre la tributación de las compras internacionales vuelve para compensar las ventajas fiscales, pero el Tesoro insiste en una medida provisional.
Según una fuente del Ministerio de Finanzas, la introducción de un impuesto a la importación de pedidos pequeños, con una tasa aún no definida, "está sobre la mesa hasta cierto punto".
Reuters- La presión de los legisladores para mantener la exención del impuesto sobre la nómina ha reavivado el debate sobre el plan de gravar las remesas internacionales de hasta 50 dólares como forma de compensar el beneficio, según informaron fuentes gubernamentales a Reuters, mientras que el Ministerio de Finanzas insiste en que se mantenga la medida provisional sobre el restablecimiento del impuesto para garantizar un déficit cero este año.
Ante el estancamiento de las negociaciones, el Ministerio de Finanzas ha elaborado un plan con alternativas para evitar la necesidad de modificar el objetivo fiscal en un probable escenario de cuentas desequilibradas si el Congreso mantiene el beneficio para las empresas, según tres fuentes del ministerio.
Los participantes del mercado siguen de cerca el debate, ya que se mantienen escépticos sobre la capacidad del gobierno para lograr un déficit cero incluso después de la aprobación de una serie de iniciativas para aumentar los ingresos en 2023. El factor fiscal también influye considerablemente en la conducción de la política monetaria, y la falta de control en este ámbito podría generar dificultades para el ciclo de recorte de tipos de interés del Banco Central.
El año pasado, el gobierno lanzó el programa «Remessa Conforme» para combatir a los sitios web de venta minorista extranjeros que eludían las normas de importación para pagar menos impuestos. El plan comenzó con una exención de impuestos federales para compras de hasta 50 dólares, pero el Tesoro ya había prometido implementar impuestos tras analizar este mercado.
Una de las fuentes dentro del ministerio indicó que la instauración de un impuesto a la importación de pedidos pequeños, con una tasa indefinida, "está sobre la mesa hasta cierto punto", pero sin una decisión sobre si se utilizaría para compensar la exención del impuesto sobre la nómina, que es una medida "costosa" que requeriría otras fuentes adicionales para financiarla.
Otro funcionario indicó que esta posibilidad fue planteada por parlamentarios y que, hasta el momento, el Ministerio de Hacienda no la ha propuesto activamente. Esta fuente añadió que el ministerio brindará asesoramiento técnico independientemente de la decisión que tome el Parlamento.
«Es el Congreso quien propone otras medidas compensatorias. Si el Congreso desea otorgar más beneficios, debemos encontrar mayor margen fiscal, y creo que llegaremos a un acuerdo», declaró esta fuente, bajo condición de anonimato. «Si el Congreso quiere mantener todos los beneficios que ha otorgado, debe encontrar todas las compensaciones necesarias». Al ser contactado, el Ministerio de Hacienda indicó que no haría comentarios.
INDIGNACIÓN - Después de que la Asamblea Nacional anulara el veto del presidente Luiz Inácio Lula da Silva y ratificara la prórroga de las exenciones fiscales para 17 sectores de la economía, con un coste estimado para el Tesoro de 12 millones de reales este año, el Gobierno emitió a finales del año pasado una medida provisional que establecía una reintroducción gradual de los impuestos, manteniendo beneficios parciales sobre importes equivalentes a un salario mínimo.
El texto de la medida provisional —que también elimina un beneficio fiscal para los municipios, limita las deducciones fiscales para las empresas y acaba con un incentivo para el sector de eventos— fue criticado por parlamentarios, quienes consideran la iniciativa una afrenta y abogan por que la medida sea devuelta por el presidente del Congreso, el senador Rodrigo Pacheco (PSD-MG), lo que extinguiría su validez.
Ante esta reacción, la primera alternativa que el Tesoro plantearía para la negociación, según fuentes, sería sustituir la Medida Provisional, que tiene validez inmediata, por un proyecto de ley que solo entraría en vigor tras su análisis y aprobación por el Congreso.
En caso de que se flexibilice la propuesta, el ministerio colabora con Pacheco para adoptar nuevas medidas fiscales que compensen la pérdida de ingresos. El senador declaró esta semana que podría apoyar este enfoque y recalcó que la prórroga de la exención fiscal fue una decisión firme del Congreso, lo que indica que no sería fácil modificar esta postura.
Si la vía negociada no avanza, el Ministerio de Finanzas aún tiene la intención de llevar el asunto al Tribunal Supremo Federal (STF) para impugnar la extensión del beneficio fiscal a los 17 sectores y el incentivo a los municipios, según fuentes.
Aunque estas opciones no se materialicen, no será necesario modificar de inmediato el objetivo de un superávit primario nulo para 2024, según las fuentes. En ese caso, los funcionarios del Ministerio de Hacienda revisarán sus proyecciones, ya que consideran que una serie de iniciativas ya previstas generarán más ingresos de los indicados en el presupuesto de este año.
Entre ellas se encuentran la regulación de las subvenciones, que ahora permite la renegociación de deudas anteriores; la tributación de los juegos de azar en línea; las nuevas normas para gravar a los grupos empresariales que operan en diferentes países; y el cierre de las lagunas legales en las compras en sitios web extranjeros.
Según las fuentes, el Tesoro solo podría discutir una flexibilización del objetivo fiscal tras agotar todas estas vías y presentar posibles nuevas medidas para aumentar los ingresos. Subrayaron que esta alternativa no está sobre la mesa de negociación en este momento.
