Temer congela política de salario mínimo, lo que aumentó el poder adquisitivo.
La política de aumento del salario mínimo, interrumpida durante el gobierno de Temer, contribuyó a aumentar el poder adquisitivo de la población más pobre; según Contag, si desde 1995 el salario mínimo nacional se hubiera ajustado únicamente por la inflación, hoy sería de apenas R$ 459, casi R$ 500 menos que el valor oficial (R$ 954); "El gobierno ilegítimo de Michel Temer ignora las necesidades de la población más pobre y de los jubilados y pensionados, que son quienes reciben el salario mínimo", afirma el presidente de Contag, Aristides Santos.
Red actual de Brasil - La política de aumento del salario mínimo, interrumpida durante el gobierno de Temer, contribuyó a aumentar el poder adquisitivo de la población más pobre, además de ser un factor en la distribución del ingreso. Datos de la subsección Dieese de la Confederación Nacional de Trabajadores Agrícolas (Contag) muestran que si el salario mínimo nacional se hubiera ajustado únicamente por inflación desde 1995, hoy equivaldría a tan solo R$ 459, casi R$ 500 menos que el valor oficial (R$ 954).
En los últimos dos años, el salario mínimo no se ha ajustado por inflación, contrariamente a la Ley 13.152 de 2015. En ese período, el aumento fue del 8,41%, de R$ 880 a R$ 954, mientras que el INPC-IBGE, el parámetro legal para los ajustes, totalizó un 8,78%.
"El gobierno ilegítimo de Michel Temer ignora las necesidades de la población más pobre y de los jubilados y pensionados, quienes reciben el salario mínimo. Además, pone fin a una trayectoria de crecimiento económico y aumento del poder adquisitivo de la clase trabajadora con la política de aumento del salario mínimo, una de las señas de identidad de los gobiernos de Lula y Dilma y que tanto incomodó a la élite brasileña", critica el presidente de Contag, Aristides Santos.
Según el Dieese, casi 50 millones de personas tienen ingresos referenciados al salario mínimo. La mayoría (23 millones) son beneficiarios del INSS, pero el total también incluye a trabajadores autónomos y empleados del hogar, entre otros.
La ley estipula que el salario mínimo se ajuste con base en el INPC (Índice Nacional de Precios al Consumidor) del año anterior. El aumento real (por encima de la inflación) correspondería a la variación del Producto Interno Bruto (PIB) de los dos años anteriores. Dado que el PIB no creció, no hubo una ganancia real. Sin embargo, tampoco se realizó un ajuste con base en el INPC. Según la legislación, en caso de existir un monto residual, el gobierno podría compensarlo el año siguiente, pero no lo hizo este año.
Contag, en su subsección, señala que en 1995 el salario mínimo alcanzaba para comprar 1,2 canastas básicas, considerando el valor promedio encuestado en 15 capitales. En enero del año pasado, el poder adquisitivo aumentó a 2,4 canastas, considerando el promedio de las 27 capitales. La organización señala que se han producido cambios en el número de ciudades encuestadas y en la metodología.
En diciembre, el salario mínimo necesario para cubrir los gastos básicos de un trabajador y su familia fue calculado por el Dieese en R$ 3.585,05, es decir, 3,83 veces el monto oficial. En el mismo mes de 2002, esta proporción era de 6,89. Esto se debe a la política de aumento salarial, interrumpida por el actual gobierno.