Tijolaço: el costo del golpe cae sobre las espaldas de los pobres.
El periodista Fernando Brito, editor de Tijolaço, destaca un artículo del periódico Valor Econômico que muestra cómo los pobres pagan el precio de la crisis y los recortes del gobierno de Michel Temer. Programas como Luz para Todos, el Programa de Adquisición de Alimentos (PAA) y Mi Casa, Mi Vida están viendo reducidos drásticamente sus presupuestos. Solo en Mi Casa, Mi Vida, los pagos que sumaron R$ 20,7 millones en 2015 cayeron a R$ 7,9 millones en 2016 y a R$ 1,8 millones entre enero y agosto de este año. "Por supuesto, la culpa siempre recae en la seguridad social, esa cantidad exorbitante de salario mínimo que se paga a la gran mayoría", enfatiza Brito.
Por Fernando Brito, en ladrillo - De lo más insospechado valorSobre cómo los pobres están pagando el precio de la crisis y los “recortes”:
Programas sociales como Luz para Todos, Programa de Adquisición de Alimentos (PAA) y Mi Casa, Mi Vida, utilizados anteriormente como escaparates en campañas electorales, están prácticamente desapareciendo debido a las restricciones fiscales. Ante los sucesivos aumentos de los gastos obligatorios, impulsados por la Seguridad Social, cada vez hay menos espacio en el presupuesto para estas iniciativas.
En el caso del programa de vivienda Minha Casa, Minha Vida (Mi Casa, Mi Vida), los pagos alcanzaron los 20,7 millones de reales en 2015, disminuyeron a 7,9 millones de reales en 2016 y totalizaron tan solo 1,8 millones de reales entre enero y agosto de este año. El PAA (Programa de Adquisición de Alimentos), que permite al gobierno federal comprar productos de la agricultura familiar, registró desembolsos de 41 millones de reales este año (hasta junio), lo que representa una reducción del 91 % en los pagos en comparación con todo 2016.
Mientras tanto, el programa "Luz para Todos", que brinda acceso a la electricidad a la población rural, ha experimentado una disminución del 79% en su financiación durante el período (a tan solo R$ 44 millones este año). Las cifras fueron compiladas por Valor a partir de datos gubernamentales y del Congreso.
El gráfico es del periódico, al que le agregué los números que contiene el artículo sobre el programa "Mi Casa, Mi Vida".
Por supuesto, la “culpa” siempre recae en la seguridad social, esa cantidad exorbitante de salario mínimo que se paga a la gran mayoría.
